“Quiero hablar de construir lo que he llamado la economía de oportunidades”, explicó en un evento electoral en Raleigh (Carolina del Norte), donde dijo que hay productores y empresas del sector alimentario que “no siguen las normas” y que si es elegida presidenta los perseguirá.
“Mi principal prioridad es reducir los altos costes donde importan más, en el coste de los alimentos”, indicó la vicepresidenta en la primera presentación de su política económica si llega a la Casa Blanca tras las elecciones del 5 de noviembre.
Según Harris, hay empresas “oportunistas” en el sector alimentario que están inflando artificialmente los precios y que aquellos que no siguen las normas “deben rendir cuentas”.
La vicepresidenta señaló que grandes empresas están registrando beneficios récord y “mientras algunas cadenas de supermercados transfieren el ahorro de coste al consumidor, otras no lo hacen”.
Su plan en caso de derrotar al republicano Donald Trump (2017-2021) y hacerse con el poder también puso su foco en el sector inmobiliario.
“Como presidenta trabajaré en asociación con la industria para construir los alojamientos que se necesitan, tanto para comprar como para alquilar. Para finales de mi primer mandato acabaremos con la escasez de vivienda de Estados Unidos construyendo tres millones de nuevas casas y alquileres”, dijo.