El británico Lewis Hamilton (McLaren) logró la victoria en el Gran Premio de China por delante del Red Bull del alemán Sebastian Vettel y del australiano Mark Webber, mientras que Fernando Alonso (Ferrari) terminó séptimo.
La carrera ha sido la más emocionante de las tres disputadas hasta el momento con nueve cambios de líder y en la que, a cuatro vueltas del final, Lewis Hamilton desbancó del liderato a Vettel y cruzó la línea de meta con cinco segundos de ventaja, mientras que el tercer puesto fue para Webber, tras una remontada espectacular desde la decimoctava posición.
Cuarto ha sido el británico Jenson Button (McLaren), que perdió su puesto en el podio a dos vueltas del final, y quinto el alemán Nico Rosberg (Mercedes) al que desde mitad de carrera, cuando lideraba la prueba, le indicaron que tenía que ahorrar gasolina para llegar a la meta.
LOS FERRARI. Han terminado en sexta y séptima posición con el brasileño Felipe Massa por delante de Fernando Alonso, al que adelantó en la salida. La estrategia de dos paradas para cambiar neumáticos se mostró negativa para los intereses de los coches rojos.
El alemán Michael Schumacher (Mercedes, 8º), el ruso Vitaly Petrov (Lotus-Renault, 9º) y el japonés Kamui Kobayashi (Sauber, 10º) completaron el top ten en Shanghai.
Los debutantes latinoamericanos este año en la competición reina del automovilismo, el mexicano Sergio Pérez (Sauber) y el venezolano Pastor Maldonado (Williams), tuvieron que conformarse con la 17ª y la 18ª posición, después de haber tenido que abandonar en la anterior carrera en Malasia.
ARRIBA. Tras la disputa de esta tercera prueba del campeonato, Vettel continúa encabezando la clasificación del mundial con 68 puntos, por delante de Hamilton (47), Button (38), Webber (37) y Alonso (26).
MASSA Y ALONSO, CON FERRARI, TERMINARON 6º Y 7º.
DEMOSTRACIÓN DE FUERZA
Lewis Hamilton dijo que la carrera fue una “demostración de fuerza” en Shanghai, tras las dudas generadas en las semanas anteriores.
“Esto es una demostración de fuerza de nuestro equipo. Fuimos a Barcelona (para los últimos ensayos de la pretemporada a principios de marzo) con un coche que no funcionaba y que no era fiable. Era un desastre. No podíamos dar 20 vueltas con ese coche”, recordó Hamilton, subrayando la mejoría.