El agente Alcides Corvalán había encabezado el allanamiento, y dijo que los cheques solo fueron encontrados en la casa de la madre de Pedro y nada en la oficina. El fiscal fue luego recusado, ya que supuestamente devolvió al investigado los cientos de cheques encontrados.
Según la recusación, Corvalán no incautó los cheques, y esos podrían haber sido indicios de los supuestos negociados ilícitos.
Ahora la investigación está a cargo de la fiscala Natalia Cacavelos, de la Unidad 17.
SUPUESTO ESQUEMA. Si bien varios modus operandi van saliendo a luz, el esquema de doble estafa es lo que más tienen en común los supuestos negociados de Pedro Acosta.
Muchas personas que tramitaban con Acosta a veces tenían que saldar una doble deuda.
El empresario ofrecía créditos rápidos y les daba un cheque por el monto solicitado y, a cambio, como garantía, pedía otro cheque.
Cuando debía ser cobrada la deuda, los cheques eran rechazados y las entidades bancarias requerían entonces a los endosantes, es decir, a las víctimas.