23 may. 2026

Guerra interna destapa tráfico de influencias

Una feroz guerra verbal se desató en el Senado ayer entre los liberales Zulma Gómez y Ramón Gómez Verlangieri, quienes se sacaron en cara públicamente sus trapos sucios.

La senadora se ratificó en su denuncia sobre el ofrecimiento de parte de su colega de USD 100.000 para la aprobación del ingreso de Venezuela al Mercosur.

Gómez Verlangieri desmintió a la parlamentaria y le sacó en cara un supuesto tráfico de influencias.

Ante la atenta mirada de este último, Zulma alegó que su colega de bancada era demasiado joven para tener amnesia, ya que este fue su argumento cuando le encaró.

Le desafió para que le denuncie, ya que Gómez Verlangieri había dicho que si insistía ser verían en los estrados judiciales.

Dijo que no era ninguna estúpida y que estaba dispuesta a someterse al polígrafo. Pidió una sesión reservada para dar más detalles.

Gómez Verlangieri retrucó a su colega mencionando una reunión que se dio hace 15 días, y en la que Zulma pidió la cabeza de un juez de Ciudad del Este al presidente del Congreso, Jorge Oviedo Matto, y a Miguel González Erico, ambos del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados. La liberal asentía durante el uso de la palabra de su colega.

Verlangieri acusó que supuestamente la misma perdió poder, por eso pidió la destitución del magistrado.

Intervino el colorado Julio César Velázquez, cuestionando que iban a ser “tanteados para ser comprados como chanchitos”. Se decidió que la sesión siga siendo pública. El colorado Juan Carlos Galaverna alegó que de lo contrario sería “a confesión de parte, relevo de pruebas”.

Zulma admitió que reclamó la destitución de algunos jueces y pidió que se tomen medidas contra Manuel Trinidad.

Se pidió la conformación de una comisión de investigación, que no prosperó.

Los senadores de Patria Querida Ana Mendoza y Miguel Carrizosa alegaron que se trataba de cuestiones personales.