Lo hace a través de testimonios de personas que formaron parte del movimiento religioso durante décadas, como el cineasta canadiense Paul Haggis, que estuvo en su seno 35 años.
“Yo era un joven de 21 años de Ontario que quería hacer documentales. Me dijeron que si les daba todo mi dinero harían posible cualquier cosa en mi vida”, afirma.
Haggis abandonó su militancia en el 2009 ante el rechazo de la organización al matrimonio entre personas del mismo sexo.
Portavoces de la Cienciología han remitido numerosos comunicados en los que tachan el documental de “propaganda intolerante construida sobre falacias inventadas por mentirosos confesos”. EFE