AFP
TEGUCIGALPA, HONDURAS
La represión se profundizó pese a la promesa del gobernante de facto Roberto Micheletti, quien dijo el lunes que iba a “derogar” el Estado de sitio impuesto el domingo, medida criticada por Estados Unidos y hasta por partidarios del golpe de Estado del 28 de junio que derrocó a Zelaya.
Unos 100 soldados y policías antimotines desalojaron al amanecer de este miércoles a campesinos de todo el país que permanecían acampando en la sede del Instituto Nacional de Reforma Agraria en Tegucigalpa desde el golpe de Estado, y arrestaron a 55 personas.
La Fiscalía determinará si les abre una causa penal a los 55 detenidos por infringir el estado de sitio, informó el portavoz de la Policía Nacional, Erlin Cerrato.
PROTESTA DE EEUU. El asesor de la Casa Blanca para América Latina, Dan Restrepo, dijo este miércoles que Micheletti debe restablecer “todos los derechos” como primer paso para buscar una salida a la crisis hondureña.
“Es esencial que el gobierno de facto devuelva de manera inmediata y completa todos los derechos civiles y constitucionales a los ciudadanos de Honduras”, dijo Restrepo sobre el estado de sitio.
Cientos de zelayistas protestaron ayer frente a los estudios de la silenciada Radio Globo, mientras a corta distancia policías antimotines y militares los vigilaban.
“Queremos a Radio Globo”, “pueblo que escucha, únete a esta lucha”, “el pueblo unido jamás será vencido”, gritaban los manifestantes.
En tanto, a una cuadra de la casa de gobierno unos 20 periodistas de Radio Globo y del Canal 36 protestaron para exigir la devolución de los equipos requisados por la Policía y la reapertura de ambos medios, cuyos estudios permanecen bajo custodia militar.
Ambos eran los únicos medios opositores al régimen de facto y promovían la restitución en el poder de Zelaya, quien lleva nueve días en la Embajada brasileña en Tegucigalpa, tras volver subrepticiamente al país.
Los reporteros y otros trabajadores de la radio han continuado trabajando y suben la señal a internet, de donde es tomada y retransmitida al aire por pequeñas radios hondureñas de provincia y una emisora salvadoreña que se escucha en Tegucigalpa.
El obispo auxiliar de Tegucigalpa, Juan José Pineda, aseguró este miércoles que ha habido avances en el diálogo en que actúa como “puente” entre Micheletti y Zelaya, y propuso reanudar las negociaciones en San José bajo mediación del presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz, Oscar Arias.
ZELAYA, ABUELO. El presidente depuesto hondureño Manuel Zelaya, quien está refugiado en la embajada de Brasil en Tegucigalpa, sitiada por militares, recibió una buena noticia en medio del conflicto político: el nacimiento de su nieto Juan Manuel. “Este es un día muy especial, un nuevo miembro de la familia ha llegado a este mundo y nos sentimos muy felices a pesar de estos 93 días tan duros, porque el bebé está muy bien y también nuestra hija Zoé (la madre del niño)”, dijo a la AFP la esposa de Zelaya, Xiomara Castro, quien lo acompaña en la embajada.
“Nos sentimos más fortalecidos porque esta nueva vida nos compromete a heredarle una Honduras libre, nos inspira a continuar en esta lucha hasta lograr el objetivo y eso nos hace sentirnos muy bien”, declaró Castro, quien celebró su cumpleaños.
“El presidente y yo esperamos en muy pocos días tener a Juan Manuel en nuestros brazos”, dijo Castro, quien permanece con Zelaya en la Embajada desde que él buscó refugió en la legación hace 9 días tras volver subrepticiamente a Honduras.
LA SITUACIÓN EN HONDURAS PONE A PRUEBA EL PAPEL REGIONAL DE BRASIL
AFP
BRASILIA, BRASIL
La situación en Honduras, donde el derrocado presidente Manuel Zelaya se refugia en la Embajada de Brasil, pone a prueba el papel conciliador del gigante sudamericano y deja al descubierto diferencias con un aliado fundamental, EEUU, coinciden analistas. Expertos consultados señalan que la presencia de Zelaya en la Embajada brasileña, sumada a la condena del gobierno a la gestión de facto de Roberto Micheletti, situó a Brasil en el centro de la crisis hondureña pero en una posición que le impide actuar como mediador o interlocutor para facilitar una solución negociada. “El protagonismo de Brasil quedó marcado por la opción del presidente Zelaya de escoger nuestra embajada, pero la resolución de esta crisis puede ser negativa, como por ejemplo si hay estallidos de violencia”, sostuvo Fabio Reis, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad de Minas Gerais. En la visión de Reis, en caso de episodios de violencia, “ese protagonismo de Brasil puede adquirir connotaciones negativas”, y por ello la Cancillería ha buscado convencer a Zelaya de que evite insuflar los movimientos sociales desde dentro de su refugio diplomático.
Para la especialista Maria Araújo, de la Universidad Federal Fluminense, “Brasil pasó por problemas localizados, como los ocurridos con Bolivia, Ecuador o Paraguay. Pero ahora está en el centro de una situación que preocupa a la propia ONU y a organismos regionales como la OEA”. En la crisis que se desarrolla en Tegucigalpa, dijo la analista, Brasil “no tuvo habilidad para encontrar una alternativa a la confrontación, no fue capaz de crear una solución pacífica”. Este escenario, además, representó para Brasil el problema adicional de dejar en evidencia una nueva fisura en las relaciones con EEUU, en particular después de que el representante estadonidense, Lewis Amselem, calificó de “irresponsable e idiota” el retorno de Zelaya.