De la cifra global mencionada, un total de G. 29.615.350.196 fueron invertidos en mejoras, adquisición de equipos y aportes institucionales de centros de salud y hospitales distritales, de acuerdo con el informe.
Destacan que durante la pandemia, la EBY ha sido un brazo ejecutor importante del Gobierno para la asistencia rápida para adquisición de equipos de bioseguridad y medicamentos esenciales. La última consistió en la compra de 45.500 dosis de atracurio, a un costo de G. 35.000 por unidad, que fueron entregadas al Ministerio de Salud.
Subrayan también que la EBY desembolsó un total de G. 27.770.850.000 a favor de los consejos de salud de los departamentos de Itapúa, Misiones, Ñeembucú y Caazapá.
“En varios departamentos se han saldado deudas históricas con poblaciones postergadas por años, y se marcó un hito en la reivindicación del derecho de la ciudadanía de acceder a una atención de calidad en los nosocomios del sector público”, señala el informe.
Desde la EBY se sostiene que la ley sancionada adolece de muchos defectos y que su aprobación no responde, sino a un oportunismo político.
12
millones de dólares dicen que es el monto que ya destinó la EBY al sistema de salud del país en tres años.