La Fundación Florencia lleva ese nombre en honor a Florencia Gómez, quién dejó este mundo a temprana edad. Su familia decidió rendirle un homenaje y es así como hace seis años juntaron esfuerzos para luchar en favor de la inclusión de niños y niñas con pérdida auditiva, además de brindar apoyo a sus familias.
Francisco Tachi Cazal, director ejecutivo de la fundación desde su creación, comenta un importante antecedente que involucra a la fonoaudióloga Teresita Mancilla, miembro de la familia Goméz, quien viene trabajando con un grupo de profesionales en la utilización de la tecnología para ayudar a niños con pérdida auditiva desde hace 25 años.
“Hoy existen los implantes cocleares que permiten que un niño hipoacúsico o como decimos ‘sordo’, pueda acceder al sonido, procesar el habla y desarrollar el lenguaje”, explica el director ejecutivo de la Fundación Florencia, no sin antes aclarar que es muy importante la detección temprana y una adecuada rehabilitación auditiva para ayudar en el proceso.
Es así que la organización sin fines de lucro tiene tres pilares de acción: Uno, y “quizás el más importante”, según comenta Cazal, que es la contención de familias y la capacitación de sus miembros sobre la pérdida auditiva de sus hijos; el siguiente sería la capacitación de los profesionales con jornadas científicas en el área de fonoaudología y terapia auditiva verbal y el apoyo a los beneficiarios con la adquisición de la tecnología y la rehabilitación auditiva.
EL MUNDO DE LOS SONIDOS
Ciertamente, quienes oímos damos por hecho esta capacidad, sin embargo para quienes escuchan por primera vez, es todo un desafío; de ahí radica la importancia de la rehabilitación auditiva y del acompañamiento de los padres en el proceso. “Por eso, nuestro apoyo como fundación es integral”, justifica el director de la onegé. Bajo esta premisa ya beneficiaron a 7 niños con el implante coclear, además de a 20 niños con la provisión de audífonos en alianza con la Fundación Fanda de Argentina.
Helenita Sosa es una de las beneficiadas con la cirugía del implante coclear: Una niña de familia humilde que se acercó junto a su madre Sara Martínez a la fundación y se convirtió en la primera en acceder al implante y a la cirugía, a través de la fundación, luego de un largo proceso de selección.
“La cirugía fue hace cinco años, y gracias a la tecnología, a la rehabilitación constante y el compromiso de su madre, Helenita ya asiste a una escuela pública en Limpio”, cuenta emocionado.
CAMBIANDO PARADIGMAS
La Fundación Florencia cuenta con una red de 150 familias que forman parte de ella, así como una lista de 100 profesionales fonoaudiólogos que participan de sus cursos y capacitaciones, entre ellos más de una veintena de origen extranjero. “A los padres les ofrecemos cursos con el reconocido John Tracy Center de la ciudad de Los Ángeles, EEUU, con lo que hasta la fecha tenemos más de 80 familias graduadas del mencionado curso que las ayuda a entender a sus hijos y su papel en la rehabilitación”, añade.
A través del apoyo de cerca de una veintena de empresas, la fundación consigue cobertura total en materia hospitalar, y de profesionales médicos para la cirugía, apoyo en el costo de la rehabilitación auditiva por año, por mencionar algunos tipos de apoyo que recibe. Además, cuenta con alianzas con organizaciones nacionales e internacionales como el mencionado John Tracy Center, Fundación Fanda, Sociedad Científica de Estudiantes de Fonoaudiología de la UC (SOCEF), entre otras.
“No contamos con apoyo del Estado, sino principalmente con el apoyo empresarial, de amigos, y de la prensa. Sin embargo, esperamos trabajar muy de cerca con el Gobierno para tener una ley de detección temprana que existe en otros países como Argentina, Chile, Brasil”, afirma.
Y en este sentido, recalca la importancia de dicha ley que exija la ejecución de un estudio de pérdida auditiva del recién nacido o al menos al cumplir un mes de nacido. “La detección temprana es la clave para seguir cambiando paradigmas”, dice finalmente.