El terremoto se produjo frente a las costas de Fukushima y Miyagi y a una profundidad de 60 kilómetros, según informó la Agencia Meteorológica de Japón (JMA), que advirtió sobre un posible tsunami en ese litoral de hasta un metro de altura.
El seísmo, que se produjo seis días después del 11 aniversario del devastador terremoto y tsunami en esta misma zona, llegó a alcanzar el nivel seis alto en la escala nipona, de un máximo de siete y centrada en medir la agitación en la superficie y las zonas afectadas más que en la intensidad del temblor.
El terremoto causó amplias interrupciones en el suministro energético en todo el país, además de afectar a los sistemas de refrigeración de combustible nuclear usado y almacenado en la central atómica de Fukushima Daini.
Más de 2 millones de viviendas se quedaron sin luz tras el seísmo en Tokio y alrededores, donde también quedaron interrumpidos los servicios de trenes locales y regionales, mientras que en la región de Tohoku más de 156.000 perdieron también el suministro eléctrico, según las compañías operadoras. EFE