30 abr. 2026

Fue una misión imposible

Una constante. Los festejos de Gremio y la desazón de Libertad, en una serie muy desigual.

Una constante. Los festejos de Gremio y la desazón de Libertad, en una serie muy desigual.

A veces las enseñanzas duelen, y si no, que lo diga Libertad. Para entender hay que volver meses atrás, a la fase de grupos. El equipo dirigido por José Chamot tenía en sus manos dejar afuera de la Copa a Gremio, pero el Guma lo dejó con vida y por esas cosas del fútbol los octavos los volvió a juntar. El propio Libertad se había condenado.

El juego de ayer fue un complemento perfecto de lo expuesto por el conjunto brasileño en Porto Alegre. Libertad intentó ponerle intensidad a su juego en el arranque, pero le costó encontrar sociedades ofensivas para hacer daño. Por su parte, Gremio jugó con mucha tranquilidad, prácticamente a media máquina. Pero cada vez que aceleraba, desarmaba el fondo local.

El gol tempranero apagó todo entusiasmo, les arrancó la ilusión a los hinchas y sepultó la serie. A partir de ahí el juego mostró a un Libertad intentando ir hacia adelante, pero sin ideas, y al Gremio haciendo daño cada vez que se animaba a acelerar. En lo que quedó del primer tiempo los visitantes llegaron dos veces más y lo celebraron con su hinchada.

La complementaria fue un mero trámite. La serie finalizó así como arrancó. Con la gran superioridad de un Gremio y un Libertad irresoluto.