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Florencia Blokker (21), Esteban Ariel Álvarez (22) y Jessica Brugada (19), en ese orden, fueron los primeros en abandonar el certamen La Academia, primer concurso de talentos en situación de encierro que se emite por Telefuturo, los días martes y miércoles, a las 21.00, por voto popular.
Tras su salida, los tres participantes coincidieron en que “volverían a un repechaje sin dudar”, y entienden que en La Academia se recibe una enseñanza “de primer nivel”, y que por ello no dudarían en volver a la convivencia, donde no todo fue fácil ni divertido.
“Lo que más voy a extrañar de La Academia, y que hoy (por el viernes) sentí cuando desperté ya en mi casa, es que al levantarme tomé conciencia de que ya no iba a entrenar con los compañeros. El nivel de la enseñanza es único, todos, desde mi coach (July), y los demás maestros nos transmitieron la esencia de llegar a ser un artista íntegro”, reflexionó Jessica Brugada, emocionada por su reciente salida.
Brugada confiesa que lo que más absorbió fue “esa idea de perseverar más allá de lo vocal, ser noble, saber escuchar cuando nos señalan nuestros errores, eso llevo conmigo”, confesó la participante, que lo que más extrañó fue a su familia y amigos, ya que jamás salió tanto tiempo de su casa. Le faltó un día para cumplir un mes en el certamen.
En tanto que lo más difícil para ella en la convivencia con extraños fue permanecer abierta a los demás. “Tiendo a cerrarme y soy muy autoexigente. Además, adentro no tenés noción del tiempo”, señala. Además, le resultó complicado “no lograr que cada uno –de los participantes– se haga cargo de mantener el orden y la limpieza, sobre todo en los baños y el lavadero”.
Jessica observa un gran cambio en su vida a partir de esta experiencia. Familiares y amigos la recibieron con brazos abiertos, en la calle, y algunos comercios que visitó, la reconocieron. “Una cajera del súper me abrazó y me dijo que yo conquisté al mundo, también otras personas me dijeron que aunque no gané, debía sentirme una ganadora. Además, al abrir mis redes sociales encontré muchísimas solicitudes nuevas”.
Brugada promete continuar con su formación artística, y dice sentirse bien y conforme con su desempeño, aunque en las galas tuvo inconvenientes con la respiración.
SUEÑO CUMPLIDO. El encarnaceno Esteban Ariel Álvarez sigue residiendo en Asunción y todavía no pudo volver a su ciudad, pues se encuentra en tratativas laborales en áreas de la comunicación. “Por eso sigo extrañando a mis amigos y familia (salvo a sus padres que lo recibieron al salir de La Casa)” , comentó el participante que estuvo a unos días de cumplir un mes en La Academia.
Comenta que para él fue un sueño hecho realidad llegar al certamen. “Alcanzar esta instancia, estar entre los 20 mejores de los 3.700 postulantes ya fue un gran éxito”, dice.
Lo mejor de la experiencia para Esteban fue la excelente atención que recibieron. “No permitían que nos falte nada, estaban pendientes de nosotros, producción, coaches, médicos y entrenadores. Además del hecho de compartir con personas que coinciden en talento musical. Mientras que lo más difícil fue el descanso, y la presión que sentía por destacarse y dejar bien a su ciudad. Al igual que Jessica, perdió la noción del tiempo y le costaba conciliar el sueño. “Me costaba mucho dormir, porque no apagaban las luces, y siempre había ruido, gente ensayando, cantando, hablando. Fue muy difícil esa parte para mí, y me molestaban algunas discusiones. También extrañé mucho a mi familia y amigos”, relata.
lección. Por su parte, Florencia Blokker (21) estuvo solo dos semanas en La Casa, y aunque para ella la experiencia fue breve, rescata lo positivo de las clases que recibió.
“Tomé conciencia de la necesidad que tengo de tener un profesor de vocalización y actuación”. Ella tuvo tiempo de extrañar el contacto con la naturaleza, realizar deportes al aire libre y guitarrear con sus amigos.
Lo que menos le gustó fue “la falta de unidad, a veces cada uno estaba en su mundo”, dice.
Finalmente, cuenta que su estadía le sirvió para adquirir hábitos más positivos.