El comisario está imputado por lesión de confianza por desvíos de dinero a través del uso irregular de tarjetas de combustible dentro de la Policía. Además, los fiscales ahora lo investigan por el delito de enriquecimiento ilícito.
El pasado sábado, el fiscal Cantero allanó una estancia que figura a nombre de Alvarenga en Mbocayaty del Yhaguy, en Cordillera, y abarca unas 35 hectáreas.
Cuando la comitiva inspeccionó la propiedad, se presentó como encargado del lugar Jaime Alvarenga, quien es sobrino del comisario general. El mismo municipio informó al Ministerio Público que la propiedad está a nombre de Alvarenga.
El intendente de Mbocayaty del Yhaguy, Luis César González, se reunió ayer con los fiscales del caso para aportar más datos sobre el patrimonio de Alvarenga. El jefe comunal explicó que es un amigo del ex comandante y que incluso le prestó tractores y otras máquinas para realizar trabajos dentro de la estancia.
El domingo, los fiscales realizaron otro allanamiento. Esta vez en el edificio Arasá 2, sobre Benjamín Constant y Colón, donde el ex comandante compró dos departamentos y los equipó recientemente.
Según indicaron los investigadores, Alvarenga adquirió los departamentos para luego realizar modificaciones edilicias y unirlos a través de una puerta de vidrio. Además, cambió el sistema eléctrico y le agregó detalles al techo, entre otras mejoras.
Los ingresos de Alvarenga en la Policía, orillarían los G. 25 millones entre el salario y gastos de representación.
Según testimonios que obran en la Fiscalía, la esposa del suboficial Roberto Osorio, Ada Liz Da Rosa, tenía a su nombre una camioneta Toyota Hilux 2014 que en realidad era utilizada por Alvarenga.