Por Darío Bareiro Fariña
EUSEBIO AYALA
Desde su juventud, la señora María Ana López, oriunda de la compañía Capi’ipé del distrito de Eusebio Ayala, se inició junto con su madre en la venta de chipas por las calles de Eusebio Ayala, abordando colectivos para ofrecer sus productos a los pasajeros. Esto cambió luego de 21 años de intensa actividad cuando logró montar su propia fábrica.
El negocio se encuentra a la vera de la ruta II Mcal. Estigarribia y cuyo local ostenta su nombre. El sitio es una posta obligada de camioneros, transportistas y los ómnibus de pasajeros.
Además de degustar las ricas chipas, el cliente puede acceder a servicios higiénicos, agua caliente para el mate o helada para el tereré y así continuar con el viaje.
“Hace más de 40 años, que estoy en esto y no me puedo quejar de mi suerte, trabajo muy bien y ayudo a mis semejantes para que se ganen honrada y dignamente el pan diario”, señaló doña María Ana López.
Las beneficiadas en este negocio son las madres solteras, aclaró la propietaria. “Yo soy madre soltera, tengo un solo hijo que actualmente cuenta con 28 años de edad y por ese hijo mío luché y me convertí en papá y mamá. La diaria lucha enfrento sola con trabajo, alegría y entusiasmo”, explicó. Es por ello que decidió dar la mano a aquellas madres solteras, dándoles el trabajo diario y facilitarles en todo lo que se pueda para mantener a sus hijos. Una de las recomendaciones de María Ana para estas mujeres es que no deben bajar la guardia.
PUESTOS DE TRABAJO. En la actualidad son 28 las vendedoras empleadas por María Ana, todas con hijos y solteras. “Tenemos un comedor donde se les sirve la comida a todas las compañeras y realizamos los trabajos cotidianamente, como si fuéramos hermanas y parientes. Las chiperas que venden los productos son en su mayoría de la compañía Capi’ipé y del pueblo de Eusebio Ayala”, dijo doña María Ana y agregó: “He decidido dar preferencia a las madres solteras, porque ellas son guapas y se convierten en padre y madre cumpliendo así un doble papel en la casa”.
“Uno debe esforzarse para levantar cabeza y decididamente debe luchar, trabajar y procurar superar las adversidades que se nos presentan en la vida”, consignó la mujer.
Paulina Ayala, nacida en la compañía Capi’ipé de la zona de Eusebio Ayala, es una de las tres chiperas que están trabajando en la fábrica desde la apertura de la misma. Es decir, hace 19 años que está vendiendo chipas y mantiene a un hijo. También es madre soltera y agradece a la señora María Ana por darle trabajo. Cuenta con un solo hijo que se llama Carlos y que actualmente tiene 28 años de edad. Por su parte, Balbina Franco tiene 10 hijos y su día se inicia a las 5 de la mañana y se extiende hasta las 21 horas. Es oriunda de la ciudad de Eusebio Ayala, y añadió en forma jocosa que mientras María Ana produce chipas, “yo produzco criaturas”.
RECONOCIMIENTOS. La señora María Ana López exhibió orgullosa los reconocimientos recibidos por su lucha, que ha emprendido desde su natal Capi’ipé en favor de las mujeres solteras. Varios pergaminos, plaquetas y escritos resaltan, destacan y reconocen la tarea realizada por la trabajadora en el campo de la solidaridad, la ayuda de carácter social y el espíritu humanitario. La Asociación de Empresarios Cristianos, la Defensoría del Pueblo así como un reconocimiento de Simillennium premiaron su labor como persona solidaria.