La mesa directiva de la Cámara Baja dispuso ayer que el documento sea tratado como segundo punto del orden del día y según adelantaron los líderes de bancadas se aceptará el rechazo de la Cámara Alta para que la iniciativa vaya al archivo.
El proyecto fue presentado por varios legisladores, tanto liberales como colorados, quienes argumentan que las tierras no cumplen una función social y no están bien explotadas y que la lucha de los campesinos que exigen un pedazo del terreno data en la zona de hace 11 años.
Unas 150 familias serían las beneficiadas con las 1.500 hectáreas. La propiedad cuenta con 40.000 hectáreas.