Así lo reconoció José Carlos Martin, presidente del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), quien indicó que la institución a su cargo se encuentra en permanente contacto con la Embajada paraguaya en la capital estadounidense, que ya desplegó varias estrategias a nivel del Legislativo y el Ejecutivo de Estados Unidos, para tratar de revertir el revés inicial causado por la decisión de la Cámara de Senadores, que aprobó una ley que revierte la autorización del presidente Joe Biden para importar carne vacuna desde Paraguay.
Martin, al ser encarado ayer por los medios de prensa, tras la inauguración de equipamientos donados por la República de Taiwán al laboratorio del Senacsa, respondió que no se atrevía a dar ningún pronóstico sobre la posibilidad de que la Cámara de Representantes de Estados Unidos vote por el rechazo del proyecto de ley, con media sanción en el Senado.
“Y yo no me animaría a dar ningún pronóstico, ya que sufrimos (hay que ser realistas), un revés, si bien es político, nos afecta mucho. Hoy (por ayer) hablé con algunos importadores de Estados Unidos y obviamente hay cierta incertidumbre. Hay media sanción, como decimos en idioma nuestro, de ese proyecto de ley, y sí, estamos preocupados”, expresó Martin.
ESTRATEGIAS. El titular del Senacsa alegó, no obstante, que el Ejecutivo paraguayo tiene una estrategia bien definida que está poniendo en marcha en Washington, pero la situación política en que se encuentra inmerso Estados Unidos en este momento juega en contra de los intereses económicos paraguayos, debido a que están en plena campaña proselitista con miras a las elecciones presidenciales del 5 de noviembre.
José Carlos Martin resaltó que lo mejor para los intereses paraguayos sería que la Cámara de Representantes extendiera el tiempo para el tratamiento del proyecto de la nueva ley de rechazo a la carne paraguaya, o que, directamente, no trate el tema, debido a la dificultad que representará conseguir la cantidad de votos necesarios para rechazar esta normativa. “Lo ideal y lo mejor para nosotros es que no se llegue a tratar, porque será muy difícil conseguir los votos, son 435 representantes y se necesitan 290 para llevar esto a un acto administrativo para la posterior promulgación o rechazo del presidente Joe Biden”, expresó Martin.
Reiteró que el Ejecutivo paraguayo hizo todo lo posible para que el Senado vote en contra del rechazo del ingreso de la carne paraguaya, e incluso la Casa Blanca había sacado un comunicado de respaldo, reiterando la posición de su Departamento de Agricultura, pero todo fue infructuoso y el lobby de los ganaderos estadounidenses pesó más.