A criterio del todavía funcionario de la estatal, la mejor opción era seguir haciendo la contratación de manera anual, como se venía dando desde el 2007, y no se tenía que acordar la compra de potencia hasta el 2022. Si se continuaba contratando anualmente, la ANDE podía prever su crecimiento para el siguiente ejercicio, analizar oportunidades de venta de energía y así afinar los números para sacar costos más bajos, al hacer el mix con el precio de la energía excedente, refirió.
“En este 2019, ya terminando el año, se decide aumentar la contratación hasta en un 5,5% (1.340 MW), siendo que nosotros el año pasado ya fijamos un incremento del 5% (1.333 MW). Me parece una bofetada y entregamos una bandera. La ANDE tenía el derecho de informar interanualmente, en setiembre u octubre de cada año, su nivel de contratación. Ese era un beneficio enorme para Paraguay. Ir hasta el 2022 solo le beneficia al Brasil, pues con esa previsibilidad hace todas sus componendas, negocios y le ahoga al Paraguay”, declaró Cáceres.