Editorial

Evitar que clanes se aprovechen de la gente con esquema delictivo

La serie de publicaciones que este diario ha iniciado el martes, demostrando cómo el empresario, ex dirigente político y deportivo luqueño Ramón González Daher, con miembros de su entorno familiar, se aprovechaba de personas que necesitaban prestar dinero bajo un esquema de usura y luego se quedaba con sus bienes utilizando las influencias en esferas del poder, con la abierta complicidad de jueces y fiscales, revela cómo es el sistema con que operan los clanes políticos. Hay que arbitrar las acciones para cortar definitivamente los tentáculos de las corporaciones mafiosas que siguen operando irregularmente, con base en un sistema que privilegia la corrupción y la impunidad.

El llamado “esquema González Daher” funcionaba de manera simple pero efectiva, según los testimonios de las víctimas que este diario viene compartiendo en una serie de reportajes desde el martes.

Tal como vienen detallando las publicaciones, las personas necesitadas de dinero recurrían al conocido empresario, ex dirigente político colorado y deportivo luqueño Ramón González Daher, quien se los facilitaba bajo un sistema de usura y les exigía que firmen pagarés o cheques con el monto del préstamo más los intereses elevados, con fechas en blanco y una firma en el endoso, además de exigir como garantía títulos de propiedad u otros bienes, que luego utilizaba para demandar por estafa a sus clientes, con la complicidad de jueces y fiscales, usando la influencia política de su hermano, el ex senador Óscar González Daher, ex presidente del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados, para acabar quedándose con los bienes de sus clientes, principalmente inmuebles.

Fue así que, en 20 años, Ramón González Daher realizó al menos 507 denuncias de estafas contra sus víctimas y aun estando en la cárcel siguió presentando varias de estas demandas, según lo revelado en la serie de reportajes que viene entregando Última Hora.

Durante aproximadamente dos décadas, el clan González Daher operó este esquema con absoluta impunidad, a pesar de diversas denuncias, entre ellas las que Última Hora y Telefuturo habían revelado en una serie de reportajes investigativos en agosto de 2010.

Recién en 2017, con la divulgación de unos audios de conversaciones telefónicas que pusieron en evidencia las operaciones ilegales de tráfico de influencia del entonces senador y presidente del JEM, Óscar González Daher, sumados a un cambio de coyuntura política al interior del Partido Colorado (la victoria del abdismo sobre el cartismo), marcaron el inicio de la caída de quienes hasta entonces eran considerados intocables.

OGD perdió su investidura de senador en dos ocasiones y fue imputado en setiembre de 2018 por enriquecimiento ilícito, lavado de dinero y declaración falsa, junto con su hijo Óscar González Chaves. Ambos acabaron presos (aunque ahora se encuentran con arresto domiciliario mientras sigue el juicio). Luego, su hermano Ramón González Daher, ex presidente de la Asociación Paraguaya de Fútbol, fue imputado por lavado de dinero y usura junto con su hijo Fernando González Karjallo.

Al igual que otros clanes de caudillos surgidos en diversas regiones del país, Óscar y su hermano Ramón empezaron a construir su feudo político en su ciudad natal, Luque, en los años 80, bajo el padrinazgo del autoritario y corrupto sistema que regía durante la dictadura stronista.

La serie que viene divulgando este diario revela cómo construyeron una inmensa fortuna, aprovechándose de la necesidad de las personas y con la protección de autoridades políticas y judiciales corruptas.

Hay que arbitrar las acciones para cortar definitivamente los tentáculos de las corporaciones mafiosas que siguen operando irregularmente, con base en un sistema que privilegia la corrupción y la impunidad.

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