Será la primera vez en la historia en que los Mundiales de atletismo se disputen en suelo estadounidense. La oportunidad le llega a Eugene tras no haber superado el proceso de selección para los Campeonatos del Mundo de 2019, en los que perdió contra Doha por 15 votos a 12, en una votación en la que Barcelona quedó la última.
“Estoy encantado de que mis compañeros del consejo hayan entendido la enorme oportunidad que se nos presenta para acceder a un mercado clave, tomando esta decisión por el bien global de nuestro deporte”, expresó Lamine Diack, presidente de la IAAF.