La profesional manifestó que existe una infinidad de situaciones que pueden generar estrés en la persona, también la facilidad con la que se les provee de armas a quienes tienen poco control emocional.
“Existe una tendencia de que, a medida que va llegando fin de año, se genera una presión, un estrés social y esto tiene que ver con la crisis económica, el bajo sueldo, la incapacidad de satisfacción en las necesidades del hogar, son situaciones que acogotan al sujeto que va cargado con todo esto a su lugar de trabajo”, detalló.
Manrique menciona además que hoy día cualquiera puede portar un arma en un puesto laboral que así lo requiera y no haberse sometido a un test sicológico de personalidad, que determine si se trata de una persona iracunda, recesiva o de otro tenor.
Al respecto, dijo que son necesarios más controles por parte de las autoridades competentes, quienes deben garantizar que la persona que porte un arma lo haga adecuadamente, y no se pierda en situaciones de estrés.
Por otro lado, manifestó que las situaciones de violencia que se replican cada vez más en personas jóvenes parten de que en la misma familia se han desplazado las enseñanzas de los valores fundamentales por la niñera virtual, que es el celular u otros aparatos tecnológicos.
Sentenció la profesional que los jóvenes no consiguen trabajo o no logran mantenerlo, porque no los han preparado para la vida real, y esto genera situaciones de frustración que muchas veces los hacen caer en la delincuencia.