Este método forma parte de un plan piloto, que consistió en la producción de ozono y se consiguió reducir, en el primer tratamiento, de 16.000 a 3.000 el nivel de bacterias.
Osmar Ludovico Sarubbi, presidente de la Essap, dijo que se están realizando cambios de captación de agua cruda, con la colocación de nuevas aductoras más profundas a fin de captar agua del lago con menor concentración de cianobacterias. Anteriormente se contaba con una línea aductora de 80 metros, y ahora con una de 150 metros de la costa y con profundidad de 2,5 metros. Se suma la colocación de barreras de contención que impiden la entrada de grandes cantidades de fitoplancton o algas. En el monitoreo de calidad de agua trabajan el Cemit, Digesa y el laboratorio de Essap.