Espírito Santo registra la peor sequía de los últimos 40 años, según la Agencia de Recursos Hídricos de ese estado, que forma parte de la región sureste de Brasil junto con São Paulo, Río de Janeiro y Minas Gerais. La situación llevó al gobernador Paulo Hartung a pedir a las federaciones industriales que ahorren agua y busquen alternativas para su reutilización. “Estamos estudiando todas las posibilidades para la producción de agua con calidad que pueda ser consumida por la población”, afirmó.
Espírito Santo registró unas pérdidas en los municipios del sur del estado del 50% en la producción agropecuaria, debido a la sequía, informó el secretario de Agricultura, Luciano Henriques.
En la ciudad de Cachoeiro de Itapemirim se han secado arroyos y se han perdido cultivos completos de caña de azúcar y piña.
La crisis hídrica en la región sudeste tiene su punto más crítico en São Paulo, donde el gobernador del estado, Geraldo Alckmin, determinó el racionamiento. efe