05 abr. 2026

España aprueba uso de camisa de fuerza para los inmigrantes

El Gobierno ibérico expulsará de esta forma a los extranjeros. Aún la Cancillería nacional no tiene informaciones oficiales sobre esta medida. Hay críticas de organizaciones de derechos humanos.

“Los sin papeles (inmigrantes) que sean expulsados en aviones podrán ser vestidos con camisas de fuerza y cascos para evitar que se autolesionen y de esta manera impedir su repatriación”, informó el diario El País de España en su edición de ayer.
La información detalla que el Ministerio del Interior español elaboró una serie de normas de seguridad que delimita las funciones de los policías que custodian a los expulsados. No podrán, por ejemplo, ser drogados ni hacer uso de medidas violentas que comprometan “las funciones vitales del repatriado”. El objetivo es evitar casos como el de Osamuyia Aikpitanhi, que en junio pasado falleció maniatado y amordazado en un vuelo de repatriación.
Nada oficial. La Embajada paraguaya en España aún no ha sido informada oficialmente de este tema, según explicaron desde la Cancillería nacional. Indicaron que el procedimiento normal es que, en este caso el Gobierno de España debe dar una comunicación oficial a cada país con Embajada en España. Luego cada una de estas tienen la obligación de pasar la documentación a su país de origen.
Según diario El País, el documento plantea que los extranjeros expulsados deberán embarcarse con un informe médico, de forma que se conozca “cualquier circunstancia médica que pueda afectar a la expulsión”.
Los inmigrantes serán subidos al avión esposados con lazos, que podrán ser cortados a criterio de la Policía. En el tema de los cinturones de seguridad, se afirma que deben mantenerse atados durante toda la duración del vuelo, pero podrá desabrocharse cuando el inmigrante quiera ir al baño, donde tendrá que ir escoltado.
En caso de resistencia violenta de parte del expulsado, en el avión, podrá ser inmovilizado por medios que no pongan en peligro su integridad física ni comprometa sus funciones vitales, respetando “el honor y la dignidad” del extranjero.
Amnistía. Eva Suárez Llanos, de Amnistía Internacional (IAI), lamentó que el nuevo protocolo la prohibición de usar cinta adhesiva durante los traslados. “La inclusión de cascos y camisas de fuerzas en este protocolo podría contravenir las recomendaciones del comisario europeo de derechos humanos”, advirtió la portavoz de Amnistía Internacional, según el cable de la agencia EFE.

El maltrato es una constante
“Como paraguaya, seguro que vienes a prostituirte”, le dijo el guardia del aeropuerto de Madrid a Marlene Flor, que viajó a España invitada por un matrimonio amigo que le había pagado el pasaje. A pesar de todas las explicaciones, llamados y presentación de los papeles en regla, Marlene no pudo ingresar.
Luego de varios interrogatorios y sin ser escuchada, Marlene Flor fue llevada a otra habitación donde se encontraban otros tantos inmigrantes. “Así me tuvieron durante cuatros días hasta que nos ubicaron en un avión de regreso”, relata una de las tantas compatriotas que fue maltratada durante los días de encierro.