06 ene. 2026

Escasez alienta mercado negro de medicamentos

DEMANDA. Los precios de los sedantes se quintuplicaron en esta pandemia.

Pedido. Desde omeprazol hasta atracurio se solicita diariamente para la compra en los hospitales de contingencia del país.

Pedido. Desde omeprazol hasta atracurio se solicita diariamente para la compra en los hospitales de contingencia del país.

La carestía de sedantes como atracurio y midazolam para pacientes con Covid-19 internados en la Unidad de Cuidados Intensivos Respiratorios (UCIR) incide en que impere la venta de los fármacos de contrabando y a precios exhorbitantes, sostiene el doctor el doctor Carlos Barreto, director de la IV Región Sanitaria del Ministerio de Salud Pública (MSP).

“Se genera hasta un mercado negro diría yo. Es difícil conseguir y esto que voy a decir es triste, se especula con la salud de las personas”, dijo el doctor Barreto, en declaraciones a Radio Monumental 1080 AM.

El director de la IV Región Sanitaria explicó que al principio de la pandemia había disponibilidad en el Hospital Regional de Villarrica, pero ahora que se quintuplicó el uso, hay faltantes.

El midazolam, que es un hipnótico sedante, está con faltante desde el mes de enero, según las denuncias. El uso diario en un enfermo es de 50 ampollas.

EL PRECIO DE LA SALUD

El midazolam tenía un costo de G. 20.000 cada uno, al principio de la pandemia. Con la alta demanda, su precio se quintuplicó. Estimativamente, tienen un valor promedio de G. 50.000 a G. 100.000 cada uno, señaló el doctor Carlos Barreto.

Entonces el gasto diario es entre G. 2.500.000 a G. 5.000.000 que representa de uno a dos salarios mínimos respectivamente. Un paciente puede requerir terapia entre 14 a 30 días o más. El gasto familiar es millonario, dependiendo de los días de internación en la Unidad de Cuidados Intensivos Respiratorios (UCIR), según los cálculos.

Los precios no se regulan y quedan a criterio de cada centro en plena pandemia. Incluso, en las de contrabando el costo es elevado.

PANORAMA

La carestía es a nivel regional debido a la alta demanda. La situación afecta tanto al Ministerio de Salud Pública como al Instituto de Previsión Social (IPS).

El problema regional afecta directamente al bolsillo de las familias, que deben hacer malabarismos para comprar los medicamentos, según los testimonios. Los familiares; ante el faltante incluso en cadenas farmacéuticas, recurren al contrabando desde Clorinda o por Pedro Juan Caballero. O se rebuscan en farmacias pequeñas de barrios, según las experiencias, en las que aún hay disponible la ampolla, pero a precios elevados. Mientras se aguarda la provisión, miles de familias seguirán haciendo un llamado a la solidaridad.

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