11 abr. 2026

Equilibrio no es sinónimo de tibieza

Queremos colaborar en la construcción de una opinión pública madura y crítica, y repudiamos el periodismo sesgado, tendencioso y sectario.

Por Oscar Ayala Bogarín - oayala@uhora.com.py |

El mundo de la comunicación, y especialmente el periodismo, es apasionante, sobre todo cuando se lo asume con un sentido de misión. Decía el maestro de Ética Javier Darío Restrepo, en su reciente visita al país, que el objetivo del periodista va más allá de percibir la realidad y transmitirla. Su trabajo no es una simple intermediación, no es solo un puente entre la fuente y la audiencia. “Hay que hacer entender la realidad percibida por los sentidos”, y para ello se precisa de responsabilidad, sentido de autocrítica, apasionamiento por la verdad, dignidad e independencia, sostenía el maestro. Es por esto que cualquiera no puede ser periodista. Categórico.

Todo esto viene a cuento a partir de los titulares de tapa de ÚH del pasado fin de semana, que motivaron reacciones dispares de nuestros lectores, movieron a la reflexión y al debate interno y, por qué no, también a la jactancia. Después de todo, también somos cuerpo humano, como diría el inefable Fotosky, nuestro legendario fotógrafo.

Tras el secuestro de Fidel Zavala, el sábado 17 habíamos titulado: “Fuerte crítica a Lugo por alentar grupos violentos"; y el domingo: “Llamativo es el silencio de Lugo sobre secuestro”. Por supuesto, muchos quisieron ver en esto malicia o una aviesa intención desestabilizadora. Nada más equivocado. El país necesitaba conocer con claridad la posición de su Presidente sobre un hecho deleznable, como el secuestro, y así lo hicimos saber. La respuesta la tuvimos ese mismo día.

Este diario está embarcado en un proceso de mejoramiento de contenido, que implica el respeto a principios editoriales, cimentado sobre la ética, la responsabilidad en el manejo de la información y la independencia. Queremos colaborar en la construcción de una opinión pública madura y crítica, y repudiamos el periodismo sesgado, tendencioso y sectario, que, antes que construir, divide y exacerba los espíritus.

Pregonamos el equilibrio informativo, pero eso no significa tibieza ni falta de compromiso. Tenemos una opinión editorial firme y clara sobre los distintos aspectos de la vida nacional, y también periodistas comprometidos con la construcción de una sociedad en donde la justicia sea una realidad y la equidad social, la meta de sus gobernantes.

La columna de este domingo no pretende ser una justificación, ni mucho menos. Simplemente pretende hacer conocer que ÚH cuenta con una Redacción viva, que late, que se apasiona y que ve al periodismo como una misión. Podremos equivocarnos; pero, si ello ocurre, será por impericia o ignorancia, nunca por premeditación.