Castiglioni y su día antes del anuncio
Un día antes de hacer el anuncio de su candidatura, Castiglioni recibió la visita de un dirigente oficialista quien le dijo que Nicanor le pidió que trabajara por la candidatura de Blanca. Le contaron, además, que saldría una nueva encuesta –según él– “tocada” por el presidente para dejarlo mal parado. Hizo unas llamadas a dirigentes políticos y a un diplomático y decidió hacer pública sin esperar más su intención de ser candidato, incluso sin la bendición del presidente.
Las frases que Lugo no se animó a pronunciar
En la marcha, Lugo obvió leer partes de su discurso escrito. “Tenemos todo para vencer: la historia está de nuestro lado” y “El camino del cambio estará plagado de trampas cobardes de todo tipo” fueron dos frases que evitó. La decisión de no pronunciarlas fue adoptada a último momento para que los partidos de la oposición, que ya tildaron de electoralista el encuentro, “no malinterpreten el mensaje” y crean que aludían a la candidatura del ex religioso. ¿A qué se referían, entonces?
DE PRIMERA MANO
Interna
La candidatura por el argañismo
En la Vicepresidencia se asegura que Castiglioni irá por la chapa del Movimiento Reconciliación Colorada (MRC), pero desde el Palacio de Gobierno comenzaron a moverse los hilos para “instar” a los dirigentes del sector a no pronunciarse ni en broma a favor de la candidatura. Los Argaña se encuentran entre la espada y la pared, por lo que desean tomarse un tiempo más para definir sobre el punto.
Estrategia
El silencio de PQ para Humberto
Humberto Rubín dijo en la semana que todo apuntaba a que la dirigencia de Patria Querida, incluido su titular, Pedro Fadul, no quería ir a su programa de TV por una “estrategia de silencio”. Para arreglar el asunto, finalmente, fue el vicepresidente de la agrupación, Daniel Codas, quien dio la cara al asistir a otra programación del periodista en la que se habló de la marcha organizada por los luguistas.
Candidatura
La pelea liberal en su convención
El PLRA tendrá en breve una convención partidaria en la que definirán varios aspectos con miras al 2008. Algunos dirigentes se preparan para plantear en bloque que los precandidatos a la presidencia Carlos Mateo Balmelli y Federico Franco abandonen sus intenciones, a fin de abrir un diálogo en busca de un postulante de consenso. Ante esto, los dos interesados en la silla de López preparan sus estrategias para frenar la intención –dicen– del oficialismo.
BALANCE
+ La tranquilidad en la que, una vez más, se desarrolló la marcha campesina.
- La violencia desatada en la movilización de los sintechos, donde la Policía reprimió con dureza.
ANÁLISIS
Vicepresidentes
De “Desconcertación” había calificado el presidente Duarte Frutos a la Concertación Nacional. No está, nunca estuvo, errado en su apreciación, compartida en el ambiente político por la dificultosa situación que sigue viviendo el grupo que intenta lograr un candidato de consenso para el 2008.
“Desconcertados” podría ser el calificativo que perfectamente puede encajar ahora al jefe de Estado y a sus allegados, luego del “inesperado” lanzamiento presidencial, sin permiso oficial, del vicepresidente Castiglioni.
Sorprendido por la situación, Nicanor solo atinó a decir el miércoles “le deseo suerte a Luis en su proyecto”. Sus expresiones demostraron una suerte de rabia por la osada decisión del segundo del Ejecutivo. “Su proyecto": Esa fue la frase que usó para dejar en claro que –al menos por ahora– no comparte la candidatura de quien le había prometido no lanzarse a la arena electoral hasta tanto se defina lo de la enmienda constitucional.
“Castiglioni le tiró un poco de arena al féretro de la enmienda”, ironizó el nuevo disidente Julio César Velázquez, sosteniendo así que el desprendimiento de Castiglioni confirma la muerte de la reelección.
El ex vicepresidente Ángel Roberto Seifart hizo otra comparación. Expresó que Castiglioni decidió “cortar el cordón umbilical” que lo hacía dependiente de Duarte Frutos. Si fuera como dice Seifart, esperemos que solo sea un desprendimiento no traumático, que no afecte aún más al ya complicado relacionamiento entre ambos.
Hagamos una rápida revisión sobre lo que pasó entre presidentes y vicepresidentes en este proceso democrático, para comprender lo grave que puede ser una ruptura. Seifart se peleó con Wasmosy y terminaron mal. Wasmosy prácticamente terminó su gobierno sin vicepresidente. Luis María Argaña, por las conocidas circunstancias políticas, ni siquiera tuvo un relacionamiento con Raúl Cubas. Luis Ángel González Macchi tampoco pasó muy bien con el vicepresidente que fue electo para llenar el cargo luego del asesinato de Argaña. Tenía cerca al liberal Julio César Franco, cuyo partido incluso acompañó un juicio contra él.
Ahora aparece este distanciamiento entre Castiglioni y Duarte Frutos. Al menos eso es lo que se ve. Por el bien del país, si realmente les importa el bien del país, la relación entre ambos no debe ser afectada por los intereses políticos de cada uno. Es difícil creer que no será así, pero hagamos el intento de creer en la promesa que habían hecho durante la campaña electoral: no repetir la misma historia de enfrentamientos entre presidente y vicepresidente.