Manifestantes encarnacenos exigieron ayer al Gobierno el inmediato cumplimiento del desembolso de G. 500.000 (Pytyvô) y kits de víveres por tres meses, para hacer frente a la peor crisis económica de la historia de la ciudad. Los mismos aseguran que la ayuda prometida por el Estado no será la solución a la crítica situación, pero servirá como paliativo y oxígeno para la gente, mientras se pueda negociar con su par argentino la reapertura del paso fronterizo entre Encarnación y Posadas.
En ese sentido, cabe resaltar que el pasado viernes en ocasión de su visita a Itapúa, el presidente Mario Abdo Benítez había señalado que ya firmó el decreto por el cual se dispuso la ayuda para unos 10.000 encarnacenos, afectados por el cierre de la frontera que, según dijo, empezaría a desembolsarse desde la presente semana.
Si embargo, ante el incumplimiento del Gobierno Nacional, los trabajadores fronterizos y comerciantes de la ciudad de Encarnación retomaron ayer la medida de fuerza y aseguraron que esta vez irán hasta que se cumpla con lo acordado.