Por Andrés Colmán Gutiérrez | ACOSTA ÑU - CORDILLERA
Hubo un instante en que las miles de personas congregadas en lo alto del Cerro de la Gloria enmudecieron con un nudo en la garganta.
Ocurrió en la mañana de ayer, viernes, cuando varias mujeres, vestidas como las residentas, madres de la Guerra del 70, se arrojaron al suelo, sobre los cuerpos yertos de sus niños soldados, mientras una de ellas, deambulando como un fantasma haraposo entre el humo y los cadáveres, empezó a entonar a viva voz: “Aquí en mi tierra, bordeando el monte, se extiende el campo de Acosta Ñu...”.
Fue el momento más emotivo de la dramatización que un grupo de niños y jóvenes ofrecieron durante el acto central del homenaje, en el mismo lugar en que más de 3.000 niños soldados fueron masacrados en la épica batalla del 16 de agosto de 1869, durante la Guerra de la Triple Alianza, gesta por la cual se conmemora el Día del Niño en el Paraguay.
MARCHA. El acto arrancó a las 7.30, desde la Plaza Independencia de la ciudad de Eusebio Ayala, donde se inició la llamada Marcha de las 3.000 banderas.
Miles de ciudadanos y ciudadanas, principalmente alumnos de escuelas y colegios, recorrieron a pie el sendero Mitã Rape (camino del infante), de 13 kilómetros, cruzando los históricos campos de batalla, hasta el monumento enclavado en lo alto del Cerro de la Gloria.
Allí, en un improvisado anfiteatro natural, se desarrolló el acto central, en donde la recreación del acto final de la batalla fue lo más emotivo. Asistió el vicepresidente de la República, Juan Afara.
Almide Alcaraz Enrique, presidente de la comisión Jukyty, que organizó la marcha, pidió que en memoria de los niños mártires se respeten los derechos de la niñez y la adolescencia, y reclamó que los lugares históricos, actualmente en manos privadas, sean devueltos a la comunidad de Eusebio Ayala, o Barrero Grande. El cantautor Francisco Russo emocionó con sus canciones patrióticas y la Miss Paraguay, Isabel Soloaga, sumó su participación solidaria.
Video: Fabián Fleitas
Edición: César Orué