02 feb. 2026

En Luque levantan un edificio en zona de seguridad aérea

La construcción, sin autorización, del quinto piso en un edificio ubicado sobre la avenida principal de Luque, en la franja de influencia del ferrocarril y en el área de seguridad del aeropuerto, originó un conflicto entre la Municipalidad y el dueño del inmueble.
También algunos vecinos expresaron su preocupación. El edificio, desde sus inicios en 1999, tuvo cuestionamientos pero siguió adelante mediante sentencias judiciales.
Para algunos moradores de Luque, el edificio que sirve de sede para la casa comercial Daniela, ubicada en una estrecha franja de la curva de la avenida Elizardo Aquino y Rosa González, tiene una leve inclinación e imperfecciones en su estructura, y temen que en el futuro existan problemas al llegar a tener más altura.
Pero los vecinos de la zona, consultados por ÚH, no notan ninguna anormalidad en la estructura, sólo lamentan que se haya ocupado un espacio que servía para la circulación de peatones.
En medio de la inquietud de algunos luqueños, surge un conflicto mayor.
Los trabajos que se están realizando actualmente en el quinto piso no cuentan con autorización municipal. Pero los obreros están trabajando intensamente en la obra.
Este edificio, desde sus inicios en 1999, originó conflictos con el Ferrocarril Central y la Municipalidad local, llevándose el caso a los estrados judiciales. El ente ferrocarrilero reclamaba porque se había iniciado una obra en su franja de dominio, ya que está al costado de la vía del tren, y la Comuna pedía que se libere el espacio que era la continuidad de la calle Rosa González.
En ambos casos el dueño del local, Pedro Enrique Pasmor, obtuvo fallos judiciales a su favor y continuó su construcción hasta el segundo piso.
REGULARIZACION. En junio de este año, Pasmor obtuvo una resolución de la Intendencia de Luque en la que se aceptaba la regularización de los planos del edificio, en base a un dictamen de la asesoría jurídica que indicaba que si la obra ya estaba consolidada hasta la segunda planta, correspondía aprobar la tercera y cuarta planta.
Pero ahora se empezó a levantar el quinto piso.
Pasmor dijo a ÚH que siguió con los trabajos porque quería aprovechar el encofrado hecho, que es muy costoso. Su meta es llegar a seis pisos.
El dueño del edificio considera que la resolución de la Intendencia y el pago del impuesto a la construcción de 12 millones de guaraníes son una aprobación a su proyecto.
Dijo que por maldad el director de Obras de la Comuna de Luque le crea de nuevo problemas.
SIN IMPACTO AMBIENTAL. El director de Obras, arquitecto Tito Aranda, explicó a ÚH que se le notificó a Pasmor que pare su obra “porque no se le puede dar autorización para el quinto piso sin que se tenga el permiso de la Dinac, porque el edificio está en zona de seguridad del aeropuerto de Luque.
También debe contar con la licencia de impacto ambiental. Y como no cumple con la disposición comunal de parar la obra, el caso pasará a la asesoría jurídica, para ver qué determinación adoptar”, precisó.
Aranda indicó que hasta el cuarto piso está todavía dentro de un parámetro normal, y luego la Dinac analiza caso por caso los edificios altos que se quieran levantar en Luque.
Acotó que Pasmor también quiere avanzar hacia el vértice del predio de influencia del ferrocarril.
“NO CAUSA MOLESTIA”
“Si el edificio de la Confederación Sudamericana de Fútbol, que está más cerca del aeropuerto, se pudo construir con ocho pisos, por qué a mí me quieren negar que construya hasta seis pisos. A ley pareja, nadie se queja”, indicó Pedro Enrique Pasmor, dueño del edificio en conflicto sobre la avenida Elizardo Aquino.
Dijo que es ingeniero civil y calculista, que tiene la base para construir hasta seis pisos para su local comercial, Casa Daniela, y que su edificio no puede molestar a nadie.
Consultado por qué el edificio no cuenta con área de estacionamiento, dijo que se puede aparcar en la banquina porque no tiene una clientela numerosa como hay en un supermercado.
Indicó que con su obra ya tiene dos sentencias judiciales a su favor, “y me resbala todo lo que digan”.