“UN GRAN TIPO”
“Era un gran tipo, un compañero y un amigo. Me llevo recuerdos imborrables de Fiorello Botti. Me viene a la memoria aquella época en la que trabaja con mi papá, Kostia (Isaac Kostianovsky). Ellos eran compañeros de batalla, juntos le daban un ambiente muy bonito a la redacción. Era un hombre muy especial, tenía un sentido del humor particular y estaba siempre dispuesto a gastar alguna broma, al igual que Kostia. No tenía el menor reparo en lanzar algún chiste si la ocasión le parecía propicia. Una vez papá estaba leyendo una carta o un artículo que había recibido, no lo recuerdo muy bien, pero había bastante gente a su alrededor, entre ellos estaba Botti. Como los lentes que Kostia utilizaba en realidad no le permitían leer muy bien, en cierto momento trastabilló y se excusó: `Es que no sé leer´, dijo papá y desde el fondo, al instante, Botti agregó `ni escribir´. Entonces todo el mundo se puso reír. Me pone muy triste su partida y yo lo voy a recordar como un compañero, un amigo, un gran tipo.”
CHISTES COMPILADOS
EL PAÍS QUE...
Segunda obra de Botti, que recoge su picante humor y sarcasmo. Política, deportes, el paraguayo común y sus costumbres y malas costumbres, son tópicos que el autor aborda. El país que merecemos fue editado por Servilibro. El ejemplar se vende a G. 30.000.
BOTTI FOREVER
Casi 200 páginas ilustradas con los mejores chistes gráficos y caricaturas de diferentes épocas.
Guillermo Ares y Antonio Carmona se encargan del prólogo del libro editado por RP. El ejemplar está disponible en Servilibro (Plaza Uruguaya), a G. 30.000.
“FOR EVER”
“Cuánta razón en el título de esta publicación que había recogido gran parte de la obra de nuestro querido Fiorello Botti. Para siempre se quedan entre nosotros sus dibujos, sus chispas de humor, sus juegos de palabras, sus ironías punzantes y sus caricaturas de la vida y sus personajes. En la sala de redacción de Última Hora resonaban sus chistes, sus cargadas, pero también esas ?argelerías’ que bullían en su sangre italiana. Aprendimos a respetarlo, apreciarlo, tomarlo en serio, pero también en broma, cuando así lo requería la situación. Pero más allá de anécdotas inolvidables, buenas o malas, quedó impregnada en nuestras mentes, en nuestras experiencias humanas y laborales, la figura de un compañero, de un dibujante, de un humorista, de un ser humano que vivía plenamente y lograba construir día a día un sentido de responsabilidad en el trabajo, aunque siempre matizado de humor y creatividad. Botti ya vive ?for ever’ en la historia del humor paraguayo y del periodismo. Mal que le pese, pues nunca quiso que se lo llame periodista gráfico.”
“EL PERIODISTA”
“Con Botti se va, creo que, el último de los periodistas renovadores de la prensa nacional, con el periodismo rioplantese encima, forjados en el exilio en Buenos Aires; críticos, agudos, contestatarios, irónicos. Hoy que el teatro y el cine nos recuerdan la triste y grotesca barbaridad de la dictadura con la primera feroz represión pública contra los homosexuales, no puedo dejar de recordar que fueron Kostia y él los que acuñaron, en la tapa de la histórica Ñande, el 108 y un quemado, término que sirvió y sirve para recordarnos y advertirnos de las fobias de humanos contra otros humanos por ser diferentes, esa intolerancia tan de las dictaduras, la que nos marcó. Botti tenía un antídoto contra ese mal que también sufría de desconfiar de los diferentes, el humor, la profesionalidad de estampar en un dibujo o en una frase que buscaba con desesperación durante toda la mañana por la redacción de Última Hora, hasta el último momento del cierre. Botti lograba esa hazaña casi todos los días y nos hacía reír o, a veces, temblar de espanto.”