Nuevamente la violencia en el fútbol casi termina en tragedia en la noche y madrugada de ayer, cuando tres hinchas recibieron disparos de arma de fuego en diversas circunstancias; dos de ellos acusaron estando dentro de una unidad de transporte en una compañía de Areguá, mientras que el otro fue herido en la vía pública sobre Mariscal López y Bernardino Caballero, de Asunción.
El primero en llegar al Centro de Emergencias Médicas fue Martín Segovia, de 19 años, quien se involucró en una batalla campal entre hinchas de Olimpia, peleas entre barras rivales.
El joven recibió una herida de bala en el brazo tras la pelea registrada alrededor de las 22 horas sobre Mariscal López y Bernardino Caballero. Aparentemente, son barras del barrio Mundo Aparte.
Tras recibir el impacto de bala, el joven cayó al piso y empezó a sangrar, por lo que sus amigos le rodearon y empezaron a asistirle, mientras los supuestos autores se dieron a la fuga luego de dejar a la víctima tentida en el suelo.
Una patrullera de la Comisaría 6ª Metropolitana llevó de urgencia al herido hasta el Centro de Emergencias Médicas, donde quedó internado en estado de observación.
En colectivo. El otro caso se registró alrededor de las 00.53 en la madrugada de ayer, sobre la avenida Las Residentas, de la compañía Valle Pucú, Areguá, donde dos jóvenes de la barra del Olimpia recibieron impactos de bala, cuando estaban yendo a la ciudad mencionada a bordo del colectivo de la empresa de transporte Cerro Koi, con chapa AEA 069, coche Nº 40.
Las víctimas fueron identificadas con las iniciales D.R.N.F, una joven de tan solo 15 años, quien recibió dos impactos de bala en ambas piernas y J.V.P., de 17, quien recibió un refilón en el brazo.
Según el jefe de la comisaría 37ª Central, de Valle Pucú, Areguá, comisario Emigdio Vázquez, el hecho comenzó cuando aproximadamente 30 barrabravas del Olimpia abordaron el colectivo en Eusebio Ayala y General Santos, iban cantando como siempre los estribillos del club.
Todo era normal hasta que llegaron a Luque y en un semáforo los hinchas vieron a un grupo de barrabravas del Sportivo Luqueño, los chancholigans. Tres olimpistas bajaron del colectivo que estaba parado en el semáforo en rojo y empezaron a desafiarles, según refirió en su declaración el chofer del bus, Armindo Mendoza Rodríguez, de 50 años.
Cuando el semáforo dio en verde, los tres olimpistas abordaron nuevamente el vehículo y reiniciaron su viaje tranquilamente.
Lo que no se imaginaron era que por el camino iba a ocurrir una emboscada. Los mismos hinchas a quienes desafiaron los olimpistas en el semáforo habían abordado un automóvil de la marca Nissan Sunny, color amarillo, y fueron a esperar al bus en el trayecto de la ruta que une Luque con Areguá, en la compañía de Valle Pucú.
Cuando el colectivo pasó por el lugar, los ocupantes del automóvil empezaron a disparar, dando a los dos jóvenes hinchas. Ante esto, el conductor aceleró la marcha y llevó a los heridos hasta el centro de salud de Areguá, para luego ser trasladados hasta el Centro de Emergencias Médicas, donde la menor quedó internada.
Según la denuncia del chofer, su colectivo recibió nueve impactos de bala.
Agentes de Criminalística levantaron las evidencias y el bus quedó a cargo de la Fiscalía.