01 ene. 2026

Empresa cobró USD 1,5 millones a Essap sin proveerle nada

En el 2015, bajo la era de Osmar Sarubbi, se contrató a la empresa chilena Aqualogy para modernizar el software de la aguatera. Se le pagó USD 1,5 millones, pero no proveyó nada. Inician proceso para rescindir contrato.

Osmar Sarubbi

Osmar Sarubbi

Siguen saltando irregularidades en la Empresa de Servicios Sanitarios del Paraguay (Essap), durante la administración de Osmar Ludovico Sarubbi. Esta vez, las sospechas de corrupción salpican a la contratación que realizó el ahora ex presidente para la modernización de la gestión comercial de la estatal, que buscaba principalmente aumentar la recaudación con la modernización del software.

Se trata de la adjudicación al consorcio chileno Aqualogy, en noviembre del 2015, grupo que ya cobró alrededor de G. 9.000 millones (USD 1,5 millones), casi la mitad del monto del contrato, pero hasta la fecha no proveyó nada a la empresa estatal.

Ahora el contrato está en proceso de rescisión por incumplimiento, según una nota que remitió el presidente de la Essap, Natalicio Chase, a la empresa (ver facsímil). Al ser abordado sobre el tema, Chase señaló que, efectivamente, el proceso de rescisión ya comenzó y que el consorcio debe remitir su descargo. Este martes se esperan tener resultados al respecto.

En cuanto a los bienes que Aqualogy entregó a la Essap, con el pago millonario, dijo: “La rescisión es por el atraso del servicio para lo cual se les contrató. Ellos tenían un cronograma de ejecución de contrato que tiene casi 12 meses de atraso. No entregaron los productos que tenían que ir entregando, que son partes del software. Nosotros ahora no tenemos nada aún, solo se entregaron algunos servidores que no llegan a los USD 20.000. Nosotros no tenemos nada en la mano”.

Recordemos que la licitación para este contrato tuvo varias protestas de los demás oferentes, que incluso insistían en que la adjudicación se dio al socio comercial del ex presidente Horacio Cartes.

Para este servicio de modernización, la Essap venía pagando G. 530 millones de manera mensual a la mencionada firma, desembolso que debía hacerse durante 44 meses, pero los pagos se pararon por el incumplimiento, señaló.

Aparte de este monto, la Essap debía otorgar el 10% de la recaudación a la contratista, si el monto sobrepasa el 7% del crecimiento que registra la empresa estatal, que según indicaba Sarubbi en su momento era un “incentivo” para llegar a la meta (recaudar más). Aqualogy tenía que percibir en total el pago de G. 22.149 millones (USD 4,2 millones).

PLAN QUEDÓ EN LA NADA. La empresa chilena debía poner fin al uso del software Cobol de la Essap, después de casi 30 años de uso, por otro más moderno. El sistema informático no satisface los requerimientos tecnológicos y procedimentales de la actualidad, lo que retrasa la gestión de órdenes de trabajo y principalmente el mantenimiento y actualización del software a efectos de adaptar a las necesidades, entre ellas la interacción con un Sistema de Información Geográfico.

Al mismo tiempo, debían implementar la facturación in situ en Asunción y Gran Asunción, con la provisión de 50 colectores de datos y 50 impresoras portátiles, con un retorno financiero inmediato y disminución del personal para la entrega de las facturas.