Economía

Empleados públicos ganan mejor, pero el 44% está sobreendeudado

Unos 100.000 funcionarios necesitan reestructurar créditos, a pesar de contar con ingresos 66% superiores a los del sector privado, según cifras oficiales. Instan a mayor educación financiera.

Las mejores condiciones salariales de las que gozan en promedio los funcionarios públicos, respecto a los privados, no son suficientes para que lleven un comportamiento financiero saludable y terminan generando más gasto estatal.

La necesidad de reestructuración de deudas alcanza a casi la mitad del funcionariado público (alrededor de 100.000 personas) y demanda recursos por valor de USD 1.500 millones, según un informe presentado por la Comisión Especial de Economía de la Cámara de Diputados.

Esta situación se genera a pesar de que los empleados del Estado perciben ingresos mensuales de G. 4 millones en promedio, monto que supera en 66% a los G. 2,4 millones que perciben los trabajadores del sector privado, según los últimos Resultados Anuales de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) correspondientes al 2018, elaborados por la Dirección General de Estadísticas, Encuestas y Censos (DGEEC).

Si bien ambos segmentos experimentaron un aumento de sus salarios el año pasado, los funcionarios públicos se beneficiaron con un 11,6% de incremento, mientras que los empleados privados vieron sus ingresos subir en 7,4%. En cuanto a la distribución geográfica, las zonas urbanas ofrecen mayores remuneraciones que las rurales en las diversas categorías de ocupación, con excepción de los ingresos para empleadores (ver infografía).

Apoyo estatal. En este escenario, el Estado gasta por año USD 30 millones en horas extras y bonificaciones para salvar a funcionarios que llegan a fin de mes con descuentos de hasta el 95% de los sueldos para pagar deudas, informó el diputado Carlos Núñez, presidente de Comisión de Economía.

Por otro lado, el Banco Nacional de Fomento (BNF) habilitó un producto especial de compra de deudas dirigido a los empleados públicos. Para el efecto, la entidad elevó de G. 150 millones a G. 200 millones el tope de deudas que pueden ser adquiridas, extendió el plazo de 5 a 7 años y fijó tasas de interés de 13% a 14%, explicó Liz Amalia del Puerto, gerente de banca personas.

Detalló que hasta setiembre de 2019, la cartera de compra de deudas del BNF ascendió a G. 163.500 millones, monto que representa el 3% de los préstamos totales otorgados por el banco público.

A pesar de la mayor flexibilidad, reconoció que rechazan el 20% de los pedidos de compra de deudas que llegan al BNF, debido a que estas solicitudes superan el 45% de límite de endeudamiento respecto a los ingresos que impone la firma.

El BNF firmó convenios con los ministerios de Salud, Obras Públicas, la Contraloría y el Crédito Agrícola de Habilitación, y están en agenda acuerdos con los de Educación, Interior, el Tribunal Superior de Justicia Electoral y la Secretaría Anticorrupción; esto, para permitir el acceso de sus funcionarios al mencionado programa de compra de deudas, anunció del Puerto.

Este programa se cubre con fondos propios del BNF, motivo por el cual la fecha tope para la presentación de solicitudes es el 31 de marzo próximo. Posteriormente, si acuden más funcionarios en solicitud de compra de deudas, las instituciones para las que trabajan deberán depositar más recursos en el banco público, agregó la ejecutiva.

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¿Por qué se deterioran las finanzas?
Al ser consultada sobre las causas del sobreendeudamiento del funcionariado público, Liz Amalia del Puerto advirtió que han detectado casos de firma de pagarés en blanco (sin montos) o varios pagarés de acuerdo a la cuota que los clientes deben pagar, así como autorización de descuento de salarios. Destacó que esto se da especialmente en compras a cuotas realizadas en casas comerciales.
“Lo ideal sería que a la hora de tomar un crédito, la gente no pregunte más cuánto va a ser la cuota, sino que esté informado de cuánto es la tasa de interés que está pagando por el dinero que está tomando. La educación financiera es primordial”, aseveró.
Otras señales del alto endeudamiento de la población es el crecimiento de 21% de la cartera vencida de tarjetas de crédito, que triplica al nivel de vencimiento de otros préstamos, según registros del Banco Central del Paraguay (BCP). La banca matriz destacó el incremento de la morosidad entre los fenómenos que acompañan al escenario de recesión económica del 2019.

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