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El tiempo y el momento

 

Hoy meditamos el Evangelio según San Lucas 9, 18-22.

Los sucesos del futuro no nos deben preocupar demasiado, pues todavía no tenemos la gracia de Dios para enfrentarnos a ellos. “Vivir plenamente el momento presente es el pequeño secreto con el cual se construye, ladrillo a ladrillo, la ciudad de Dios en nosotros”.

No poseemos otro tiempo que el actual. Este es el único que, sean cuales sean las circunstancias que nos acompañen, podemos y debemos santificar. Hoy y ahora, este momento, vivido con intensidad, con amor, es lo que podemos ofrecer al Señor. No lo dejemos pasar esperando oportunidades mejores.

El papa Francisco, a propósito del Evangelio de hoy, dijo: “En el Evangelio del día retrata en la forma de testigo valiente a Pedro, el que a la pregunta de Jesús a los apóstoles: ‘¿quién decís vosotros que soy yo?’, afirma: ‘Tú eres el Cristo’[…].

Esta primera pregunta: ‘¿quién soy yo para vosotros, para ti?’ - a Pedro, solamente se entiende a lo largo de un camino, después de un largo camino, un camino de gracia y de pecado, un camino de discípulo. Jesús, a Pedro y a sus apósteles, no ha dicho ‘¡Conóceme!’ ha dicho ‘¡sígueme!’ Y este seguir a Jesús nos hace conocer a Jesús. Seguir a Jesús con nuestras virtudes, también con nuestros pecados, pero seguir siempre a Jesús. No es un estudio de cosas que es necesario, sino una vida de discípulo.

Es necesario un encuentro cotidiano con el Señor, todos los días, con nuestras victorias y nuestras debilidades. Pero también es un camino que nosotros no podemos hacer solos. Y para ello es necesaria la intervención del Espíritu Santo.

Conocer a Jesús es un don del Padre, es Él que nos hace conocer a Jesús; es un trabajo del Espíritu Santo, que es un gran trabajador. No es un sindicalista, es un gran trabajador y trabaja en nosotros siempre. Hace este trabajo de explicar el misterio de Jesús y de darnos este sentido de Cristo. Miramos a Jesús, a Pedro, a los apóstoles y sentimos en nuestro corazón esta pregunta: ‘¿quién soy yo para ti?’. Y como discípulos pedimos al Padre que nos dé el conocimiento de Cristo en el Espíritu Santo, que nos explique este misterio”.

(Del libro Hablar con Dios y http://es.catholic.net/op/articulos/6338/cat/331/quien-dice-la-gente-que-soy-yo.html).

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