KATMANDÚ - NEPAL
El terremoto que el pasado 25 de abril sacudió Nepal supuso un duro golpe para el importante patrimonio cultural del país, empezando por la emblemática torre Dharahara, que quedó reducida a escombros.
En el corazón de Katmandú, la capital del país, muchos de los templos y estatuas construidos entre el siglo XII y XVIII por los antiguos reyes de Nepal se derrumbaron, matando a decenas de personas y sepultando a otras. La torre Dharahara, de 9 pisos, una de las principales atracciones turísticas de la ciudad con los 200 escalones de su escalera en espiral, quedo reducida a escombros cuando el suelo tembló hacia el mediodía del sábado. “Acababa de comprar billetes para subir a la torre y estaba en la base cuando noté un súbito temblor”, explica Dharmu Subedi, de 36 años, desde su cama en un hospital de Katmandú. “En pocos minutos, la torre cayó al suelo con unas cien personas dentro”, relata.
Construida en 1832 durante el gobierno del primer ministro de Nepal Bhimsen Thapa; la torre formaba parte del conjunto de monumentos que integran la denominada arquitectura de Katmandú reconocida por la Unesco.
RELEVAMIENTO. En las últimas horas la Unesco está intentando recabar información sobre la magnitud de la destrucción, no solo en Katmandú sino también en Patan y Bhaktapur, dos ciudades que fueron reinos antes de la unificación de Nepal y tienen numeroso palacios. “Creemos que las plazas históricas de Katmandú, Patan y Bhaktapur fueron gravemente dañadas”, dijo Christian Manhart, el representante de la Unesco en Nepal.
“Varios templos se derrumbaron. Dos templos de Patan se derrumbaron totalmente y en la plaza Durbar (de Katmandú) es peor”, explicó.
Según el experto de la ONU todavía es demasiado pronto para saber cuantos monumentos fueron afectados y qué tipo de asistencia necesitarán.
Además, el terremoto afectó gravemente a otra zona destacada como herencia “natural” por la Unesco, el Parque Nacional de Sagarmantha, que incluye al monte Everest.
templos destruidos. Los templos y monumentos históricos derrumbados o en ruinas en la emblemática plaza Bashantapur Durbar de la capital reflejan las consecuencias del seísmo en el abundante patrimonio histórico nepalí.
La plaza se encuentra enfrente del palacio real de Katmandú, en la ciudad antigua y tiene edificios patrimoniales que representan cuatro reinos (Kantipur, Lalitpur, Bhaktapur y Kirtipur), construidos durante siglos.