El portugués Beto, portero del Sevilla, detuvo los disparos del paraguayo Óscar Cardozo (el arquero se adelantó) y del español Rodrigo. Pese a que marcaron los brasileños Lima y Luisao para el conjunto luso, el Sevilla anotó todos los remates, lanzados por el colombiano Bacca, el camerunés M’Bia, Coke y Kevin Gameiro.
MALDICIÓN. Este resultado mantiene vigente la maldición de Béla Guttman, DT húngaro que lideró al equipo en los dos títulos europeos logrados en los 60 y que al abandonar el club por divergencias sobre las primas a recibir, pronunció una profecía que aún perdura: “El Benfica no volverá a ser campeón europeo sin mí”.