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DUBLÍN - IRLANDA
El líder de la Iglesia Católica irlandesa, cuya carrera se ha visto afectada por un escándalo sobre abusos sexuales a menores en el clero, anunció ayer que presentó su renuncia, lo que confirma un plan para jubilarse a los 75 años.
El cardenal Sean Brady, quien cumple 75 años hoy, dejará el cargo una vez que su renuncia haya sido aceptada por el papa Francisco.
Brady se había resistido a los llamados a dimitir realizados previamente por tres de los cuatro principales partidos políticos de Irlanda por el escándalo de los abusos sexuales.
Sin embargo ayer, el propio cardenal anunció que solicitó al Papa que acepte su renuncia al puesto de máximo responsable de la institución en este país.
El año pasado, el Vaticano nombró a monseñor Eamon Martin como “colaborador” de Brady para dirigir los asuntos diarios de la Iglesia en Irlanda.
Un documental de la BBC mostró en 2012 que Brady no había advertido a los padres que sus hijos estaban siendo abusados sexualmente por un sacerdote en 1975, después de que una de las víctimas le había dado la información.
El abusador, el sacerdote Brendan Smyth, murió en 1997, un mes después de iniciada una sentencia de cárcel de 12 años tras declararse culpable de 74 cargos de abusos sobre niños y niñas en más de 30 años.
Brady se disculpó tras la exhibición del documental, pero dijo que este no se ajustaba plenamente a la verdad de los hechos. REUTERS