20 feb. 2024

El plan del senador vitalicio

Por fin se presentó una iniciativa para reglamentar la senaduría vitalicia, que es una figura dispuesta en la Constitución Nacional y que históricamente fue utilizada bajo criterios políticos de conveniencia, protección y en pleno desorden de interpretaciones

La Carta Magna de 1992 establece en su artículo 189 que “los ex presidentes de la República, electos democráticamente, serán senadores vitalicios de la Nación, salvo que hubiesen sido sometidos a juicio político y hallados culpables. No integrarán el cuórum. Tendrán voz, pero no voto”.

El primer presidente que juró como senador vitalicio fue Andrés Rodríguez, al año siguiente de la creación de la Constitución Nacional. En el año 1996 comenzaba a utilizarse la figura como protección política: el Congreso rechazó el desafuero del ex mandatario, que debía ser investigado por tráfico de drogas, específicamente, cocaína.

El segundo caso fue el del ex presidente Juan Carlos Wasmosy, quien juró como senador vitalicio en 1998. Fue investigado por perjuicio al patrimonio público, pero el proceso también fue trabado en el Congreso Nacional, que rechazó su desafuero dos veces, en 1999 y en el 2000.

El presidente siguiente no corrió la misma suerte. Raúl Cubas fue imputado por lesión de confianza y asociación criminal. En mayo de 1999 se pide su desafuero y en setiembre de ese año se aprueba. En 2007 solicitó que le sea tomado su juramento para incorporarse como senador vitalicio, pero no llegó a ser tratado.

En el 2008 fue el turno de Nicanor Duarte Frutos, quien renunció a la senaduría vitalicia para poder postularse como candidato a senador, pero el Congreso no aceptó su renuncia. Tampoco llegó a jurar como senador electo. Lo mismo sucedió en el 2018, volvió a ser electo senador, pero se le impidió su juramento.

En ese año, la misma situación se daba para el entonces presidente Horacio Cartes, quien no pudo jurar como senador pese a ser electo y proclamado, por incompatibilidades constitucionales. Sin embargo, a diferencia de Nicanor, Cartes nunca renunció al vitaliciado, al mismo tiempo, tampoco juró como senador vitalicio. Este es un detalle importante ante la existencia de un proyecto de ley que reglamenta la senaduría vitalicia.

En el 2019, la Justicia de Brasil imputó a Cartes por asociación criminal y dictó una orden de captura en su contra, por encontrarse involucrado en el caso Darío Messer, a quien ayudó pagando a su abogado.

El entorno cartista alegó que Cartes tenía doble inmunidad, por ser senador vitalicio y electo al mismo tiempo.

El proyecto de reglamentación fue presentado por Mario Abdo y aún queda saber si tendrá apoyo en el Congreso. Si bien es una ley necesaria, es evidente que Marito busca protegerse y seguir activando políticamente para hacer frente desde una banca en el Senado al cartismo, y hacer uso de toda la información que le dio su cargo. El asunto traerá cola y sin duda potenciará la rivalidad entre Abdo y Cartes.

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