-Usted es un antigregario, comandante...
-Lo sé, pero soy bastante viejo para cambiar, ¿no?
-No lo crea. El cambio es posible, ja ja ja...
Con el comandante discutíamos el rechazo a una invitación que le había hecho para un acontecimiento familiar. Una vez más se excusó diciendo que tenía un compromiso; la verdad, nunca desea participar de actividades sociales. Es un ermitaño. Tomó la broma sobre “el cambio es posible” para dirigir nuestra conversación hacia el afamado cambio prometido por el Gobierno.
-Ferreira, no cambia nada. Si analizamos políticamente sin tener en cuenta la gestión gubernamental, podemos decir con seguridad que el único cambio que se ha logrado hasta ahora, que es importante, desde luego, es el traspaso de poder de un partido a otro sector político. Pero de eso ya van casi dos años. No se puede seguir sustentando el cambio en “logramos derrotar al Partido Colorado”.
-Es poco tiempo para creer que todo se puede mejorar; usted mismo lo dijo en varias ocasiones.
-Claro, pensar en que en dos años se sacará al país del pozo en el que está es ridículo. No, no me refiero a ello. Me refiero al similar tipo de práctica de antes que se mantiene en algunos espacios de este gobierno, como, por ejemplo, tratar de amañar licitaciones para beneficio de algunos grupos.
-Seguro que ese tipo de práctica sigue, comandante.
-Sí, y lo más lamentable es que detrás de esas prácticas están algunos que a boca llena hablan del proceso de cambio en base a la honestidad. Es lamentable.
Las dos tazas de café, sin azúcar, tradicionales para nuestros encuentros, estaban por terminar. El bar ubicado frente al Palacio de Gobierno nos había recibido en una tarde lluviosa, fresca. Además del “cambio”, otro de los temas tratados fue el de Itaipú.
-Comandante, la reunión entre Lugo y Lula parece que no dio el resultado esperado.
-Y no. Lugo regresó con las manos vacías, con más promesas. Ahora, tal vez sea un poco ingenuo, pero las explicaciones que dieron sobre cómo se financiará la línea de transmisión de Itaipú a Villa Hayes tienen lógica. Que se cumpla es otra cosa.
-Pero la interpretación es que Lula solo hizo más promesas...
-Es que no están equivocados. De hecho, es una nueva promesa de cómo cumplirá su anterior promesa. Sobre el tema de la línea de transmisión, Gustavo Codas explicó hasta el cansancio que la vía Focem es la manera más práctica para la ejecución del proyecto. Pero esto, lo único que hace, por lo que se ve hasta ahora al menos, es retrasar el plan.
-Pero si dicen que las obras comenzarán este año y que hay dinero para ello...
-Ahora el ingenuo sos vos, Ferreira. Del dicho al...
-Bueno, hay que creer en las autoridades, ¿no?
-¡Qué buena broma!, Ferreira. Este tema es como un penal que ejecuta Lugo y que de convertirlo será un golazo. En el arco está Lula, atrapado en su dilema electoral en Brasil. El penal fue ejecutado, pero debe entrar.