CIUDAD DEL VATICANO
El papa León XIV invitó a los fieles católicos a dedicar el mes de octubre a rezar cada día el rosario por la paz en el mundo, tanto en soledad como en familia y en comunidad, durante la audiencia general de los miércoles ante miles de personas reunidas en la plaza de San Pedro.
El pontífice recordó además que el sábado 11 de octubre participará en la vigilia en ocasión del Jubileo de la espiritualidad mariana en la que se rezará el rosario, además de celebrar la apertura del Concilio Vaticano II.
En esta ocasión, el Papa no hizo referencia a la situación en Gaza o en Ucrania.
Además, durante el saludo a los fieles de lengua árabe, y en ocasión del comienzo del nuevo año escolar, invitó a los estudiantes “a preservar la fe y a nutrirse de ciencia, para un futuro mejor en el que la humanidad pueda disfrutar de paz y tranquilidad”.
“En estos tiempos que corren, entre los escombros del odio que mata, seamos portadores del amor de Jesús, que ilumina y levanta a la humanidad”, afirmó en otro momento en la audiencia general durante el saludo a los fieles de lengua portuguesa.
Mientras que en su catequesis, afirmó que los infiernos están también en la cotidianidad “de la soledad, de la vergüenza, del abandono, del cansancio de vivir”.
“Cristo entra en todas estas realidades oscuras para testimoniarnos el amor del Padre. No para juzgar, sino para liberar. No para culpabilizar, sino para salvar. Lo hace sin clamor, de puntillas, como quien entra en una habitación de hospital para ofrecer consuelo y ayuda”, concluyó.
Por otra parte, el papa aceptó la renuncia del obispo la prelatura peruana de Juli (sur), Ciro Quispe López, acusado en los últimos tiempos de haber incurrido en malas conductas sexuales con varias mujeres y de desviación de fondos de la iglesia católica..
“El Santo Padre ha aceptado la renuncia al gobierno pastoral de la Prelatura territorial de Juli (Perú), presentada por Su Eminencia, monseñor Ciro Quispe López”, se lee en un comunicado emitido por la Santa Sede. León XIV, estadounidense, pero con nacionalidad peruana por sus muchos años de misión en el país andino, ha tomado así una decisión sobre este monseñor de 51 años –los obispos deben renunciar con 75– acusado por varias personas de comportamientos “inmorales”.