23 may. 2026

El pacto entre el obispo y el judío errante

Un relato del siglo XIII da cuenta de un arzobispo armenio que supuestamente describió que había conocido al Judío Errante. Se trataba de un zapatero hebreo que había insultado a Jesús mientras cargaba la cruz, por lo cual éste lo maldijo y condenó a vagar eternamente. Es una de las tantas historias judeofóbicas que, en versiones más “benignas”, concluyen con la conversión del repugnante israelita a la verdadera y única fe: el cristianismo.
Existen muchas teorías de conspiraciones horrorosas que en Los protocolos de los sabios de Sión encuentran uno de los más notorios ejemplos. Sería imposible resumir la historia o las razones del odio a los judíos, pero es importante recordar que en Europa tenían prohibido dedicarse a casi cualquier profesión, por lo que fueron forzados a ejercer, entre pocas opciones, de financistas de la nobleza, lo que derivó en las acusaciones de usura y, luego, la estereotipada avaricia.
Hacia fines del siglo XIX y desde el XX se dieron más libertades, pero uno de los rubros más notorios para los de ascendencia hebrea fue el entretenimiento y los medios de comunicación. Comenzaron como artistas, productores, guionistas y propietarios de teatros. Aunque sin importar a lo que se dedicaran, si eran exitosos, surgían los detractores, envidiosos -casi siempre colegas mediocres o poco populares- que promovían campañas en su contra, muchas veces asumiendo su antisemitismo y, en otros casos, negándolo o incluso sin darse cuenta del todo de que ese era el motivo.
No necesariamente se ponían de acuerdo los enemigos, casi siempre se sumaban de manera independiente a la expectativa de la caída de aquel a quien le iba mejor, y es muy fácil odiar al judío, es casi un extranjero, no va a misa...
Los oráculos del ambiente político-periodístico prevén una serie de actitudes por parte del marido de la recientemente nombrada titular de la Secretaría de la Mujer, consecuencia de un oscuro acuerdo realizado entre el blasfemo ex sacerdote y su acérrimo detractor, el también barbudo negador de Cristo.
A partir de ahora todo el clan Rubin empezará por bajar las críticas al presidente electo, dará un creciente apoyo al plan de gobierno, será el único beneficiario de toda la publicidad estatal y se convertirá en masa al catolicismo.
Voy a hacerla corta, tengo poco espacio. Todos los periodistas que se la pasan pontificando que la familia Rubin se vendió por la publicidad de las hidroeléctricas y que jugamos en contra del Gran Cambio y que representamos el periodismo del pasado -haciendo de cuenta que los medios en los que trabajan no pertenecen a gente que se enriqueció enormemente con los gobiernos de turno- son una manga de antisemitas, celosos de un grupo que trabaja arduamente y con astucia, son oportunistas a los que no les preocupa en absoluto el Paraguay y sólo quieren llenarse de felicitaciones populares y ocupar ese mismo espacio que tanto critican.
La selección como ministra de Gloria Rubin, MI MADRE, fue la decisión más justa e inteligente de Lugo.