10 abr. 2026

El MSP acierta al priorizar intereses de las personas

Las instituciones públicas carecen de la tradición de poner en primer lugar los intereses ciudadanos. Con subterfugios de diversa índole, suelen guardar silencio cómplice o minimizar el impacto de las situaciones que se generan. Sin embargo, esta vez el Ministerio de Salud Pública (MSP) rompió esa regla no escrita, pero vigente, al actuar con celeridad en defensa del interés colectivo por encima del empresarial. Al ordenar el retiro de circulación de los fármacos que pudiesen causar daños a la salud humana y brindar una amplia información al público, actuó de la forma en que siempre tienen que hacerlo aquellos que cuidan el bien común.

En una sociedad, al Estado —a través del ejercicio del gobierno, que se reparte en tres poderes— se le asigna la responsabilidad de precautelar los intereses colectivos y vigilar que las normas se cumplan para seguridad y bienestar de la población.

Muchas veces, sin embargo, las instituciones públicas que deberían obrar siempre en defensa de los ciudadanos dejan de cumplir ese rol esencial para la buena marcha del engranaje social. Por corrupción, intereses no confesados, influencias u otros motivos, abandonan su papel de contralor para satisfacer demandas sectoriales.

En el caso de la droga componente de antigripales contaminada que intoxicó a algunos de sus consumidores, sin embargo, el MSP se comportó en sentido inverso haciendo la denuncia ante la opinión pública y ordenando el inmediato retiro de los medicamentos con diversos nombres comerciales que contienen la sustancia que daña la salud humana.

Un informe del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas detectó el componente nocivo de una droga importada de la India sobre la que ya, en su momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había advertido a la comunidad sanitaria internacional sin que localmente tuviese ninguna repercusión anteriormente.

La estrategia de comunicación adoptada para advertir y ofrecer información precisa a la ciudadanía es eficaz, porque permite a la gente contar con elementos de juicio en relación al problema para así tomar sus determinaciones en relación a los fármacos que forman parte del listado de 67 marcas de antigripales puestas bajo investigación.

Por otro lado, la situación que se plantea permite descubrir falencias en cuanto al control final de los medicamentos que salen de los laboratorios para ser vendidos en las farmacias y hasta en los almacenes.

Lo que está saliendo a luz permite evidenciar que los controles son mínimos e irrelevantes para garantizar que los medicamentos lleguen a sus destinatarios con la calidad necesaria para que produzcan los efectos curativos esperados.

La Dirección de Vigilancia Sanitaria del MSP admite que no tiene un laboratorio de control de medicamentos. Carece de la infraestructura física y del equipamiento apropiado para realizar la fiscalización que requieren productos que son sumamente delicados, por cuanto que atañen a la salud o la enfermedad de las personas.

Lo que está sucediendo permite ver que al MSP le asiste el ánimo de apostar a favor de la ciudadanía. Además de seguir actuando con transparencia en relación al problema actual, es necesario que arbitre las medidas para que haya una instancia pública eficiente y creíble que certifique que los medicamentos puestos a la venta están garantizados.