En términos poético-musicales, lo del Marzo Paraguayo fue una experiencia que me obligó a cambiar ciertos puntos de vista con respecto a la función del arte. Yo estaba en plena elaboración - y en el tramo final- de las canciones que compondrían un disco con el cual quiero rendir un homenaje a la música. Son piezas en las que intento brindar lo mejor de mi sutileza artística, puesto que la música y la poesía me abrieron tantas puertas de toda índole en distintas latitudes del planeta. El título del material sería, precisamente, Canción para la música, cuya letra se inicia así: “A ti te debo tantas cosas, música,/ por ti escogí la vida que escogí,/ tu lumbre fue mi guía en cada niebla/ y de tu mano vuelvo a mi raíz”.
Hasta entonces me manifestaba abiertamente contra el arte panfletario. Pero en esos días sucedió lo de la plaza. Y allí estuvimos presentes varios músicos durante los escarceos y manifestaciones. Recuerdo que en los inicios yo estaba cantando en el escenario, y un petardo explotó a mis pies. Cuando me contaron que provino desde un sector oviedista apostado a cierta distancia, no podía creer. “Están locos para hacer esto”, dije, sin jamás imaginar lo que vendría después. Cuánta ingenuidad la mía.
Ante el impacto de la masacre, sentí la imperiosa necesidad de acompañar con música el proceso. Entonces, abandoné mi disco en ciernes y, con la velocidad del rayo, me puse a componer canciones que reflejaran lo vivido entre citadinos y campesinos, que a pecho abierto enfrentaron la dictadura homicida de los que entonces detentaban el poder. En menos de dos semanas estaban listas y grabadas las 12 canciones más un poema del disco Vientos de Marzo. En él participaron artistas como Ricardo Flecha, Lizza Bogado, Carlos Sáez y Dany Cortaza. Allí está la canción “Oportunidad”, con pasajes armónicos deliberadamente comunes, que cumplió a cabalidad con lo proyectado, porque entró en el corazón de la gente y se convirtió en una suerte de leitmotiv en las recordaciones de aquella gesta. Curiosamente, la canción “Patria Querida” - a la que antes detestaba “por panfletaria"- , me inspiró el poema en el que elogio su rol de himno emblemático en medio de una lucha que, aunque a un precio demasiado alto, se justificó plenamente, porque instauró una toma de conciencia en la ciudadanía que, finalmente, castigó a los traidores con los votos del 20 de abril pasado.
Letra y música se unieron en este disco urgente de Mario Casartelli. Varios artistas homenajearon a los caídos en esta producción.
Mario Casartelli
Poeta y periodista
homerobach@hotmail.com
Oportunidad
Por lo jóvenes caídos,
por los que sobrevivieron,
por la sangre derramada en la ciudad,
por los bravos campesinos,
cuyos brazos sudorosos
defendieron, palmo a palmo, la ciudad.
Por las madres que ahora lloran,
por los hijos que se fueron,
por las voces que ya nadie acallará,
por los desaparecidos,
por la vida que ofrendaron
en el nombre de una patria de verdad.
Démosle al Paraguay esta oportunidad.
Démosle al Paraguay, sin olvidar jamás.
Lloverá sobre la plaza,
mojará todas las piedras,
pero nada borrará la gran señal,
la señal que los muchachos
nos envían desde el viento,
reclamando custodiar la libertad.
No hay perdón para asesinos,
no hay perdón para culpables,
no hay perdón para los cómplices del mal.
sigan firmes nuestras voces
y en memoria de los muertos
el castigo sea una justa realidad.
Démosle al Paraguay esta oportunidad.
Démosle al Paraguay, sin olvidar jamás.
Letra y música: Mario Casartelli
Mario Casartelli
Vientos de Marzo
Sello de autor
Canciones sobre el Marzo Paraguayo