13 ene. 2026

El Lobo está en casa

Por Leonardo Garcete

lgarcete@uhora.com.py

Una multitud fue a recibir los restos de Carlos Lobo Diarte.

Le acompañó hasta las instalaciones del club Olimpia, lugar en el que le siguieron brindando tributo, porque, obviamente, el cariño, la simpatía y la tristeza se juntaron para la despedida del que fue un genuino embajador del fútbol paraguayo. “Cuando un amigo se va, queda un espacio vacío que no lo puede llenar la llegada de otro amigo”, es una parte de la inspiración del compositor y cantante Alberto Cortés que llega justo en este momento, en que los amigos y familiares le brindan al querido y admirado Carlos Lobo Diarte hacia su última morada.

Los sollozos fueron mucho más fuertes de los hermanos, sus hijos y señora en el momento en que acomodaron los restos del ex jugador en el féretro, en el salón blanco del club Olimpia.

SOPRENDENTE. Y en las inmediaciones del aeropuerto Silvio Pettirossi, entre la multitud que fue a recibir los restos del Lobo, fueron vistos muchos ex jugadores de Cerro Porteño y que fueron sus compañeros en la Selección en otros tiempos: Saturnino Arrúa, Antonio Gavilán, Juvencio Osorio y Aldo Andrés Florentín. También estuvieron presentes excompañeros como Benicio Ferreira, Juan Aníbal Bordón, Néstor Benítez, Benigno Apodaca, Tito Ramón Correa, Alcides Sosa y Evelio Villalba, entre otros.

Dirigentes y simpatizantes del ex jugador acompañaron el momento del sepelio, entre los cuales hay que mencionar al ingeniero Óscar Carísimo Netto, el escribano José Fleitas Bogarín, actuales miembros de la directiva, Jorge Kronawetter y Rubén Darío Lobo Martínez.

LOS HERMANOS. Carlos fue el menor de los ocho hermanos, hijos de la mamá Julia, ya fallecida. Perla, Rubén, Ceferino, Blanca, Elva, Carlos y Américo acompañaron el reencuentro con el hermano fallecido. Su mujer, Muriel Sáez, llegó desde España acompañanda de los hijos de la pareja Carlos (22) y Enzo (20).

MULTITUD ACOMPAÑA LOS RESTOS DE DIARTE EN EL VELATORIO.

“TENÍA UN ESPÍRITU DE CAMPEÓN”

“Quiero aprovechar este momento para agradecer a toda la gente, a todos los amigos y a todo Paraguay, al pueblo por esa espera por la llegada de Carlos, en el aeropuerto y en el momento de la llegada de su cuerpo a la sede del club Olimpia. Carlos tenía un espíritu de campeón, porque peleó hasta el final”, manifestó la esposa.