UNIÓN DE TULA - MÉXICO
El huracán Patricia parecía haber causado menos daños de los que se temía en la costa del Pacífico mexicano, pero poco se sabía de zonas aisladas salpicadas de residencias exclusivas y pueblos de pescadores donde el ciclón descargó fortísimos vientos y torrenciales lluvias.
Miles de habitantes y turistas huyeron de la tormenta, una de las más poderosas en la historia, buscando refugio en albergues. No había informes de muertes ni grandes afectaciones en centros turísticos como Puerto Vallarta y Manzanillo.
Sin embargo, líneas telefónicas seguían caídas en la zona de Cuixmala, sede de un lujoso centro turístico, cerca de donde la tormenta tocó tierra con un enorme ojo de 10 kilómetros, y no estaba claro qué tan grave era la situación. Con ráfagas cercanas a los 300 kilómetros por hora, el ciclón afectó calles y carreteras, y derribó árboles y postes de luz tras tocar tierra, además de provocar cortes de suministro eléctrico. La tormenta se debilitó rápidamente en su camino hacia el noroeste del país.
regreso de turistas. Puerto Vallarta se despertó ayer soleado, lo que permitió a trabajadores retirar tablas de ventanas y reanudar los servicios de transporte público. Muchos de los turistas pudieron regresar a sus alojamientos desde el viernes.
Alhy Daniel Núñez, portavoz de la Cruz Roja de Jalisco, dijo que “afortunadamente no fueron los daños tan severos”. Autoridades aseguraron que el principal puerto de carga del país, Manzanillo, registró daños menores, y las carreteras y aeropuertos de la región afectada operaban con normalidad.
No obstante, lejos de las zonas pobladas, residentes describieron escenas de caos luego de pasar una noche terrible. “En mi casa arrancó todos los árboles, en las parcelas de enfrente tiró la siembra”, dijo Eduardo Covarrubias, de 50 años, dueño de un restaurante en el pueblo de Unión de Tula, a 200 kilómetros de la costa. “Se veía muy feo (cuando la tormenta llegó). Se fue la luz eléctrica”, agregó. Los residentes de Las Juntas, un pueblo cercano a la confluencia de 2 ríos a 10 kilómetros de Puerto Vallarta, fueron evacuados luego de un rápido aumento de los niveles de agua durante la noche, dijo una portavoz de Protección Civil. Las terminales aeroportuarias de las ciudades de Puerto Vallarta –donde evacuaron a 8.500 turistas por tierra y aire– Colima y Tepic están operativas, aún falta solucionar algunos problemas de inundaciones en las pistas, especialmente en el aeródromo de Manzanillo, donde se anegó el acceso carretero.