Este régimen diferenciado está vigente desde inicios de la pandemia y en julio pasado se había determinado una nueva extensión por dos meses. Afecta a rubros como la gastronomía, eventos, hotelería, turismo y alquileres, como una estrategia de auxilio fiscal para reactivar el consumo.
Esta reducción del 50% de la base imponible se traduce básicamente en un impuesto del 5%.
Desde Hacienda señalaron que las estadísticas dan cuenta de una recuperación casi total del consumo, por lo que estos sectores también están reactivándose plenamente y ya no necesitan de incentivos fiscales.
Del mismo modo, el Ejecutivo había decidido a inicios de julio ponerles fin a los regímenes diferenciados del impuesto selectivo (ISC) a las bebidas y del IVA aplicado a la importación de productos bajo el régimen de turismo.
CARBURANTES. Lo que sí continuará en vigencia es la reducción de la base imponible del ISC para los combustibles, por un mes más, confirmó el Ministerio de Hacienda. Esta medida rige desde febrero
Así, la base imponible se mantiene en G. 2.388,9 por litro para el diésel común, en G. 3.045,6 para la nafta virgen y en G. 6.033,3 por litro para el ron 91. Estos últimos dos son los que se utilizan para la mezcla y determinar los distintos tipos de calidad y octanaje de las naftas.
5%
es lo que pagan actualmente en concepto de IVA los sectores de la gastronomía, eventos y alquileres.