Sucesos

El cruce ilícito del río Paraná sigue cobrándose vidas

 

El cierre de fronteras por medidas sanitarias no frena la actividad de los contrabandistas que utilizan el río Paraná para el flujo de mercaderías ilegales en la frontera de Paraguay y Brasil, o de gente que pasa de un país a otro sin cumplir con la cuarentena decretada.

Ello ocasionó en los últimos días por lo menos dos percances con pérdidas de vida.

Un militar de la Compañía de Infantería Motorizada se encuentra desaparecido y otros dos fueron auxiliados en la noche del domingo, luego de que una embarcación de contrabandistas colisionara a alta velocidad contra una embarcación de la Policía Federal. Ocurrió en el río Paraná, entre las ciudades de Salto del Guairá, Paraguay, y Guairá, Brasil.

Los militares se encontraban patrullando el sector en el marco del operativo Horus, cuando una embarcación clandestina cargada de mercaderías de contrabando fue a embestirlos para luego evadirse del lugar, haciendo zozobrar la embarcación de los militares de acuerdo a lo informado ayer lunes.

Los 3 militares del Ejército Brasileño resultaron heridos, dos de ellos fueron socorridos y trasladados a la Unidad de Pronto Atendimento de Guairá, Paraná, donde se encuentran fuera de peligro.

Son 12 las embarcaciones empleadas en la búsqueda del militar en el cauce del río, operativo que involucra a militares del Ejército, la Marina del Brasil, la Policía Federal, el Batallón de Policía de Frontera y Cuerpo de Bomberos del vecino país.

El caso será investigado por el Comando de la 15ª Brigada de Infantería Mecanizada, para esclarecer el hecho como inicio de un sumario policial militar conforme a lo informado por la Sección de Comunicación Social de la unidad militar brasileña.

Hallan otro cuerpo. Los cuerpos sin vida de tres de los cuatro desaparecidos, durante un incidente registrado en el río Paraná, el 4 de mayo pasado, fueron recuperados hasta ayer. El último hallazgo se produjo a la altura de la localidad de Puerto Ordoñez.

Se trata de Hugo Javier Molas Vera, mientras que sigue desaparecido José Antonio Molas Vera. Otros dos cuerpos sin vida también emergieron en el último fin de semana. Nahuel Báez Elizaul y Celso David Molas Cabral.

La fiscala Denice Duarte sostuvo ayer que los familiares reconocieron el cadáver que ya se encontraba en avanzado estado de descomposición.

El siniestro se había registrado en la noche del 4 de mayo, cuando 12 estibadores cruzaban un trecho de 30 metros aproximadamente del río Paraná en una embarcación precaria. Los compatriotas volvían de trabajar en el Brasil, cuando un remolino causado por otra embarcación hizo zozobrar a la canoa.

La fiscala Viviana Sánchez investiga el hecho que cegó la vida de 4 jóvenes. Los otros 8 que pudieron salvarse al salir a la orilla, ahora están investigados por la violación de la cuarentena (EM).

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