13 jul 2026

El canto se hizo fe en la misa en lengua guaraní

Los festejos patronales de San Ignacio Guasu, en el departamento de Misiones, tuvieron un brillo especial la tarde del sábado. Junto a la orquesta Philomúsica y el Coro Paraguayo de Cámara, los creyentes católicos fueron partícipes de una misa celebrada en lengua guaraní.
La Misa Guaraní fue presidida por el padre Alberto Luna, de quien surgió la idea y coordinación para esta versión religiosa.
De esta segunda vez que fue escuchada -la primera fue el 15 de mayo en la parroquia Cristo Rey, en Asunción- fueron protagonistas el cantante Ricardo Flecha, el coro y la orquesta.
La agrupación vocal actuó bajo la coordinación de Teresa Stipanovich, mientras que la orquesta al son de la batuta del maestro Luis Szarán.
Los fieles colmaron la iglesia, incluso hubo gente que quedó fuera del recinto, para quienes se colocaron parlantes en los pasillos del frente.
El oficio religioso fue, desde el inicio hasta el final, hablado en la lengua indígena, seguido a la perfección por los participantes.
Algunos de los temas musicales interpretados por las voces e instrumentos musicales fueron Ore poriahureko (Señor ten piedad), Purahéi pépe (Gloria), Rogueropáyva (Aleluya), Arovia (Credo), y Ndeve rogueru Ñandejára (Ofertorio).
También Romombe?u (Aclamación) y Ñandejára ovecha ra?y (Cordero de Dios).
Los arreglos musicales fueron realizados por el maestro Lito Barrios. Las letras corresponden a textos litúrgicos de la Misa en Guaraní.
La música original pertenece a Abdón Irala, quien en 1960 compuso la primera misa cantada en guaraní.
La obra fue editada en el disco Purahéi guasu Ñendejárape, material que estuvo a la venta en la iglesia una vez terminada la celebración.
El padre Casimiro Irala logró introducir algunos matices a la obra en 2002, que enriquecieron aún más la misa.
De la misma fueron partícipes también jóvenes jesuitas e intépretes del Grupo Paraguarí.
La Misa Guaraní es un valioso aporte a la cultura del Paraguay. Con su interpretación en los templos la fe tiene una nueva propuesta litúrgica que se conjuga con arte, unión que representa la tradición religiosa del país.