26 abr. 2026

El camino irreversible de los hechos consumados

Luego del traumático cambio de gobierno el pasado 22 de junio, que destituyó a Fernando Lugo y subió al poder Federico Franco, hay hechos que más allá de su legalidad o legitimidad, se imponen por su propio preso y ya no sufrirán modificaciones por más pataleos que se haga.

Es la denominada doctrina de los hechos consumados, que como su propio nombre indica consiste en aceptar un hecho por malo que fuera ante la imposibilidad de cambiarlo.

Varios son los temas que se inscriben dentro de esta situación y que impactan en varios sectores.

LUGO YA FUE. Decidido el juicio político exprés, Lugo fue separado del cargo de presidente de la República y asumió su vicepresidente Federico Franco.

Es un hecho consumado que él no volverá al poder y que Franco gobernará hasta agosto del 2013.

PARAGUAY SUSPENDIDO. La crisis institucional dejó al país aislado internacionalmente. Pero los vecinos de la región son los más duros. Mercosur y Unasur no reconocen a Federico Franco como presidente y reclaman la restitución de Lugo en el poder. El resto del mundo optó por un elegante distanciamiento.

Aunque la sanción del Mercosur adolece de defectos de forma y Paraguay reclame que sus derechos fueron violados al ser excluido sin derecho a la defensa como claramente exige el Tratado de Asunción, es un hecho consumado la sanción se levantará recién después de la elección presidencial de abril del 2013.

VENEZUELA AL MERCOSUR. A estas alturas ya se puede sospechar que la sanción del bloque a Paraguay no tenía por objetivo defender a Lugo sino meter por la ventana al país caribeño al bloque regional.

Brasil, Argentina y Uruguay criticaron el golpe contra Lugo, pero aplicaron la misma fórmula para forzar una decisión hasta entonces trabada por el Senado paraguayo. A todas luces, el ingreso venezolano fue ilegal y oportunista y resquebrajó el bloque regional dejando un peligroso precedente: la cuestión política por encima de lo jurídico. Una tesis peligrosa que pone en la cuerda floja a países más débiles como Paraguay y Uruguay.

Pero más allá de las quejas, denuncias y brillantes ponencias sobre la violación del derecho internacional, la mayoría del bloque regional decidió que Hugo Chávez se integre al club y mañana en Brasil se dará el ingreso formal de la República Bolivariana de Venezuela.

Es un hecho consumado y Paraguay que no lo aprobó deberá tragarse el sapo.

CANDIDATO ÚNICO. Luego de la dramática urna delivery que casi provocó un cisma en el PLRA, el senador Efraín Alegre es el candidato presidencial de consenso por obra y gracia del “nuevo Maquiavelo”, Blas Llano. La repentina unidad liberal es un milagro que provocó el juicio político y aún sorprende a propios y extraños. El PLRA sabe que el pacto interno es la única fórmula que tienen para mantener el poder en el 2013.

Así que más allá de los berrinches de algunas bases liberales la candidatura de Alegre es un hecho consumado en el PLRA.

OTROS CASOS. La historia política reciente muestra algunos casos emblemáticos de los hechos consumados. Como la comprobada fraudulenta victoria de Juan Carlos Wasmosy sobre Luis Ma. Argaña. Entonces era evidente que hubo trampa en aquella primaria colorada, pero la maquinaria gubernamental y la oposición política de entonces optaron por desconocer a Argaña.

FÓRMULA PELIGROSA. Basados en la doctrina de los hechos consumados, gobernantes y políticos ven en esta vía irreversible una tentación para resolver algunas temas aprovechando situaciones. El actual gobierno no debe apelar a esta doctrina para decidir temas muy delicados teniendo en cuenta su condición de transición.

A Franco le queda apenas un año de gestión (que no será un camino de rosas, sobre todo luego de las primarias presidenciales) y por tanto puede plantear como debate, pero jamás como decisión temas claves como salir del Mercosur o la instalación de la polémica multinacional minera Rio Tinto Alcan.

Porque hay hechos consumados que se toleran, pero otros que no. Sino que lo diga el gobierno oviedista que pensó que el crimen de Argaña (1999) iba a ser un hecho consumado y que solo había que esperar que se esfume lentamente la rebelión ciudadana.

TEXTUAL

“En la sanción del Mercosur a Paraguay, Uruguay no respetó ni el derecho internacional ni las normas de la organización, y que tanto el canciller Almagro como el presidente José Mujica sabían que se estaba actuando mal. Se ingresó a un terreno del todo vale. Argentina, Brasil y Uruguay violaron el principio internacional del debido proceso y cometieron un error mayúsculo y un capricho jurídico”.

(Senador Sergio Abreu, del Partido Nacional de Uruguay)