12 feb. 2026

El blindaje a los legisladores procesados

La Cámara de Diputados se caracteriza además por blindar a sus integrantes ante cualquier solicitud de expulsión por procesos o evidentes casos de corrupción. Así salvaron, por ejemplo, al colorado José María Ibáñez el año pasado, cuando el parlamentario confesó haber pagado a sus caseros con dinero del Estado.

En aquella ocasión se trató la pérdida de investidura, pero los legisladores rechazaron el pedido de expulsión. Ibáñez incluso dijo que no había cometido ningún delito, y atribuyó todas las responsabilidades a los medios de comunicación. Sin embargo, luego tuvo que renunciar por la presión ciudadana.

Hace unas semanas, los diputados de nuevo desafiaron a la ciudadanía con un gesto similar, cuando salvaron de la pérdida de investidura a cuestionados legisladores, como los colorados Ulises Quintana y Tomás Rivas, además del liberal Carlos Portillo.

Recordemos que Quintana está imputado por tráfico de drogas en carácter de cómplice, tráfico de influencias, asociación criminal, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero; mientras que Rivas está imputado por un caso similar al de los caseros de oro que le costó la banca a José María Ibáñez; y Carlos Portillo por tráfico de influencia, cohecho pasivo agravado, soborno y asociación criminal, tras la revelación de unos audios donde se lo escucha presionando a la Justicia. Otro procesado es el propio Miguel Cuevas, pero en su caso ni siquiera se planteó su expulsión.