El país importa basura que genera riesgo ambiental: Seis de cada diez neumáticos introducidos al país por las empresas recauchutadoras son totalmente inservibles y deben ser desechados. Así lo expuso el técnico de la Secretaría del Ambiente (Seam), Jorge Coronel, durante una audiencia pública realizada para evaluar la respuesta a la epidemia del dengue.
Solamente el 40% de los neumáticos usados importados al país está en condiciones de ser recauchutado y comercializado. Al resto no se le hace ningún seguimiento. Esto constituye un grave daño ambiental que fue advertido por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) durante la epidemia del dengue. El organismo técnico había sugerido en febrero pasado restringir la importación de neumáticos, considerando que no existen condiciones para su disposición final y terminan provocando riesgo para la salud. Según un estudio de este ente, las cubiertas usadas constituían siete de cada diez criaderos del mosquito transmisor del dengue en la capital.
El técnico de la SEAM informó que en conjunto con el Ministerio de Industria y Comercio (MIC) se estudian mecanismos para reducir el ingreso de estos productos de desecho. Se evalúa la opción de firmar un decreto que ordene la retención y clasificación de estos productos en las instalaciones de la Aduana. Coronel informó, además, que existen tres empresas brasileras interesadas en instalar plantas de reciclaje de estos cauchos sintéticos. En otros países se utilizan estos productos como combustible de altos hornos, así como base para la fabricación de materiales de construcción. Pero, en general, según fuentes consultadas por Última Hora, la disposición final del producto constituye un problema en todo el mundo, ya que ninguna de las opciones de reciclaje es demasiado rentable. Algunos países costeros incluso optan por desecharlas en el mar.
Durante la campaña contra el dengue se realizaron jornadas especiales de recolección, donde fueron captadas alrededor de 3.000 cubiertas, posteriormente depositadas en el vertedero de Cateura. No obstante, esta cantidad representa la solución de apenas 0,5% del problema, ya que se calcula que existen unas 600.000 cubiertas usadas distribuidas en predios de la Gran Asunción.